Sábado 22 de Septiembre de 2018
Esta semana se conoció que estudiantes de varias escuelas secundarias de la ciudad –entre ellas la Escuela Industrial Superior (EIS) y la Escuela Secundaria (ES-UNL), ambas dependientes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL)– se habían organizado para denunciar a compañeros que compartían unas mil fotos privadas de ellas sin sus consentimientos en una carpeta digital de Google Drive.
El pasado viernes confirmaron a UNO Santa Fe desde Asuntos Jurídicos de la institución que "como la UNL tiene jurisdicción federal, se pone en conocimiento a la Fiscalía Federal. Es potestad de ellos determinar el procedimiento a adoptar, de acuerdo a evaluar si existe o no delito. En base a eso, procederán a dar curso a una investigación o a desestimar el caso".
Te puede interesar
Adolescentes denunciaron a compañeros que compartían fotos privadas de ellas
Al mismo tiempo, recordaron que recibieron el informe de la ES-UNL y que "a partir de ahí comienza el sumario administrativo interno. La investigación está en curso. Cuando culmine, se elabora un informe determinando las responsabilidades y sugiriendo, en caso de corresponder, sanciones pertinentes".
Contra la violencia de género
Asimismo, UNO Santa Fe entrevistó a la directora del Programa de Género de la UNL, Adriana Molina, sobre el estado de la situación: "Hay un protocolo de la universidad que se aprobó el año pasado que es de acción para la prevención y erradicación de violencias dentro de la institución. Tiene como uno de sus mandatos comenzar a trabajar en protocolos específicos. Nosotros desde que se aprobó el protocolo en 2017 estamos trabajando en uno específico que ya ingresó al consejo superior, pero en ambos detectamos que aparecen diferentes tipos de intervenciones ante situaciones de violencia contra las mujeres".
"El primer punto que abarcamos desde que nos enteramos de lo sucedido fue no naturalizarlo, sino encuadrarlo dentro de lo que es la violencia de género. Al punto que en los protocolos disponibles que tenemos se habla de las violencias en el aula y fuera de ella, entre estudiantes, con docentes, personal de gestión y toda la comunidad universitaria, que puede ser en un lugar físico, telefónico o virtual. Y el marco jurídico que tiene son las convenciones, los tratados que hablan de muchos tipos de violencias, no solo la física. Por lo tanto, cuando se activa el protocolo lo que hace la comunidad de la ESUNL es por un lado hablar con Asuntos Jurídicos, dónde se están tramitando los sumarios administrativos. En este caso en particular, además, hay un tribunal de ética que evaluará que sanción merece. Por otro lado se activa lo relacionado a bienestar universitario, hay un programa de trabajo social para tener un acompañamiento más individual. Y la otra pata es el Programa de género".
"Somos un Programa de extensión, de docencia e investigación, por lo cual nuestro rol es de acompañamiento para recomendaciones, opiniones, consultas. En este caso es cómo nos enfocamos en lo que está sucediendo. Esto forma parte de prácticas de lo que creemos que son micromachismos, prácticas vinculadas a una cultura patriarcal. Justamente el rol que tenemos desde la educación es deconstruir estos estereotipos y prejuicios. Habrá sanción disciplinaria, que creemos que probablemente haya y que debería haberla, porque aparte al estar encuadrado dentro de lo que es la violencia de género tiene que haber algún tipo de consecuencia frente al organizador. Pero también entendemos que este es un espacio educativo donde hay chicas y chicos, que tenemos que ver como a partir de esto trabajamos para adelante".
¿Por qué si hay un protocolo contra violencias, desde los centro de estudiantes tanto de las escuelas secundarias de la UNL como de algunas facultades tienen la necesidad de impulsar los propios?
Lo que está vigente es un protocolo de violencia en la universidad, que en su artículo 4 dicta que a partir de ese protocolo general hay que saber trabajar por cada tema. A partir del año pasado empezamos con un programa de violencia de género contra las mujeres y el colectivo LGTB con expertos para que sea el mejor. Ahora lo mandamos a la Federación Universitaria del Litoral (FUL), la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Litoral (ADUL) y a la Asociación del Personal No Docente de la UNL (APUL) para que opinen porque es algo que involucra no solo a estudiantes, las situaciones de violencia pueden ser distintas. No está mal lo que plantearon los centros de estudiantes porque no es que esté vigente. Creo que en toda crisis hay una oportunidad y pienso que esto puede servir porque queremos que sea un protocolo lo más internalizado posible. Pensado no solo para los estudiantes sino también para los docentes y no docentes.
"Nosotros como espacio universitario entendemos que hay que tomar determinado tipo de medidas y en el caso de la ESUNL lo que nos parece importante es frente a esta situación es cómo actúa la comunidad educativa. Por un lado reconociendo que esto es una modalidad de violencia y por el otro lado reconociendo y valorando la actitud de las pibas porque son valientes, eso hay que reivindicarlo. Creo que tiene que ver con un clima de época donde hay una deconstrucción cultural por ahí ya asumida de parte de las chicas que dijeron «no». «No lo quiero para mi». También tiene que ver con lo que sucede dentro de la propia escuela, que tiene ciertas características que son de la universidad, con identidad, construcción de ciudadanía, talleres de educación sexual integral, más el cambio cultural que se viene produciendo. Son las mismas pibas que estuvieron en las plazas. Tenemos que valorarlo dentro de esta comunidad educativa", agregó Molina.
¿Cómo se trabajará lo que pasó con la filtración de fotos?
La semana que viene vamos a hacer un taller para los varones. Empezamos en la ESUNL porque ha sido el conflicto mayor pero con la idea de hacer lo mismo en EIS y en la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja de Esperanza, que más allá que no sepamos nada que haya pasado siguen siendo escuelas de la UNL. El taller va a ser con psicólogos especializados que trabajan el tema de educación emocional para deconstruir los micromachismos, para el autorreconocimiento. Acá lo primero es que ellos mismos, hayan sido activos o pasivos en esta situación, reconozcan que consecuencias tiene esto, qué significa para las mujeres, para una relación igualitaria de género, qué rol se piensan ellos como varones y cuál le asignan a las chicas. Después vamos a tener otro taller con chicas para justamente valorar esta actitud que tuvieron y como esto contribuye a más empoderamiento, a la construcción de ciudadanía, al vínculo entre varones y mujeres. Para después terminar con alguna actividad obviamente juntos, hay que volver a recomponer el vínculo de confianza. No desde un lugar sexista, sino de valoración.
Mencionaba el seguimiento en la ESUNL, pero alumnas de la EIS manifestaron públicamente toda la semana que también sufrieron lo mismo, ¿se reunieron con las autoridades de esa institución?
Aún no. Vamos a trabajar con ellos. Vimos hoy que hicieron una actividad frente a la escuela. Creemos que en este momento de algún modo la situación aparece en la ESUNL, y también vamos a acompañar en este mismo proceso a la EIS y la semana que viene tendremos una reunión con los directivos y las chicas. Está el mail trabajosocial@unl.edu.ar también para que puedan denunciar. Queremos replicar allí, las mismas actividades.
¿Qué se puede saber de la investigación?
Se verán las responsabilidades que hay; quién tuvo acceso a la carpeta, quién es el creador, quienes los administradores y quienes lo compartieron. Frente a esta situación hay que actuar y lo primero es reconocer que esta es una modalidad de violencia, es una práctica patriarcal que nosotros no lo vamos a naturalizar ni en la escuela, ni en la universidad. Si un chico se copia o demás tiene que haber sanciones, y esto es mucho más grave claramente. No puede no haber sanciones, aunque eso lo determina Asuntos Jurídicos. Como Programa de género vemos que tenemos que trabajar frente a esto por una construcción educativa más igualitaria. Esta es la oportunidad, reivindicando la actitud que tuvieron las chicas, y algunos chicos también. Supongo que va a llevar un tiempo por el tipo de investigación que es.
¿Hubo reunión de padres?
En ESUNL, se que mandaron una comunicación institucional a todos los padres y madres después de la reunión que tuvimos nosotros. Fue lo que acordamos porque era importante. Allí se decía que se había armado un sumario y que la idea era armar un plan de trabajo rápido por la convivencia.