El doctor Ezequiel Gattaz resalta que la violencia escolar es el síntoma de una crisis social más profunda, agravada por la brecha entre adultos y jóvenes en el mundo digital
08:42 hs - Domingo 05 de Abril de 2026
El crimen ocurrido en la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal volvió a poner en primer plano la violencia escolar y encendió un debate urgente. Para el psiquiatra Ezequiel Gattaz, el hecho no puede entenderse como un episodio aislado, sino como la manifestación más extrema de una crisis social profunda, marcada por la falta de escucha a los adolescentes, la brecha generacional y el impacto del mundo digital en la vida cotidiana.
El profesional se desempeña en el sistema público de salud de la provincia de Santa Fe y trabaja en abordajes comunitarios de salud mental, con foco en la prevención y la inclusión social.
“Los adultos, los padres, no estamos entendiendo nada de lo que les pasa a los pibes”, afirmó en diálogo con UNO Santa Fe, señalando una desconexión creciente entre generaciones.
Gattaz advirtió que existe una brecha generacional profunda, impulsada principalmente por el entorno digital. “Hoy los chicos viven en ese mundo. Duermen, comen y están en la escuela con el celular. Es una realidad que los adultos no comprendemos”, explicó. Para el especialista, esa incomprensión no es un detalle menor, sino el núcleo del problema.
“Hoy es más fácil para un adolescente conseguir droga que ir a un club de fútbol. No me puede sorprender que un pibe que no fue escuchado, que no fue abrazado, haga lo que hizo.”
Un contexto que no es nuevo
El médico recordó que en diciembre pasado, frente al mismo establecimiento, una joven fue brutalmente agredida. Para Gattaz, la reiteración de estos hechos obliga a abandonar la mirada individual y adoptar una perspectiva social.
“Esto es un problema social estructural que muchos profesionales venimos advirtiendo hace rato y que se agrava por la crisis económica, política y social que estamos viviendo”, sostuvo.
En ese sentido, rechazó propuestas como la baja de la edad de imputabilidad: “Es lo último que hay que ver. Antes hay que revisar un montón de otros aspectos dentro de la sociedad para decir si estamos abordando bien la situación”.
La entrevista completa:
La crisis del sistema y las herramientas que faltan
Consultado sobre las responsabilidades institucionales, Gattaz fue contundente: el Estado llega tarde y con respuestas insuficientes. “Contamos con herramientas, pero no damos abasto. La problemática avanza mucho más rápido que la respuesta institucional”, señaló. También lamentó la desaparición de programas clave y la reducción de gabinetes interdisciplinarios en las escuelas.
Respecto a la ley nacional de salud mental, fue crítico: “En Santa Fe nunca pudo implementarse plenamente porque no se creó el órgano de revisión ni se asignó el presupuesto necesario”. En ese marco, reclamó políticas públicas urgentes en salud mental y adicciones.
“Argentina es como un neuropsiquiátrico a cielo abierto. Cada tanto salimos a pasear y tenemos un grado de lucidez.”
La solución: comunidad y escucha
Para el especialista, la salida no depende de un único actor, sino de una respuesta colectiva. “La solución no es mágica. Es más comunidad, más organización sanitaria, más barrio y más propuestas para los adolescentes”, afirmó. En ese sentido, destacó el valor de los clubes, los talleres comunitarios y los oficios como espacios de contención.
Gattaz también puso el foco en el rol de los adultos: “Si yo como papá como con el celular, no puedo reprocharle a mi hijo que haga lo mismo”.
Finalmente, dejó una advertencia clara: “Si no nos frenamos para entender globalmente la situación y la dejamos solo en manos de profesionales o políticos, esto no se va a resolver. Va a avanzar mucho más”.