El argentino Erik Lamela, fichaje estrella del Tottenham, pidió más tiempo para adaptarse a su nuevo club, al día siguiente de fallar un penal en el duelo frente a Hull City, por la Copa de la Liga inglesa.

"Creo que necesito un poco de tiempo", afirmó al diario vespertino Evening Standard el delantero, por el que el club londinense pagó a la Roma 30 millones de euros más 5 de bonificaciones, el mayor desembolso de su historia.

"Necesito entrenar, un poco de ritmo, algunos partidos. El fútbol inglés es muy diferente del de Italia, mucho más físico, mientras que en Italia es más táctico. No es necesariamente más difícil, pero es diferente", aseguró en la entrevista.

Lamela, que suma cinco convocatorias en la Selección argentina, se define como un "atacante externo", que puede jugar tanto a la derecha, izquierda o como centrodelantero.

El argentino surgió en River y en 2011 dejó Buenos Aires para sumarse a la Roma por 12 millones de euros, donde anotó 19 goles en 62 partidos en la Serie A italiana.

Todavía no ha empezado un partido como titular en el club entrenado por André Villas-Boas, y el miércoles falló el único penal de su equipo en la tanda definitoria del encuentro de la copa de la Liga ante el Hull, aunque el Tottenham acabó clasificándose a la ronda siguiente.