Las balas que lo mataron son la clave
Familiares de Cristian Ordoñez marcharon ayer a Casa de Gobierno para reclamar justicia y para que su muerte no quede impune. Al único imputado le secuestraron un arma. Peritan los proyectiles.

Miércoles 02 de Abril de 2014

El ruido de los pasos de los vecinos de barrio San Lorenzo, hizo retumbar ayer una marcha desajustada y un tanto cansada en la plaza 25 de Mayo. Se convocaron allí para reclamar justicia por el crimen de Cristian Ordoñez, un joven de 27 años, instructor de artes marciales, papá de dos chiquitos, que el jueves 20 de marzo pasado fue atacado a balazos –por la espalda– cuando caminaba por 3 de Febrero al 3.800.

El viernes pasado, ocho días después del homicidio, J.R.O., un muchacho a quien en el barrio se lo conoce como Mushinga, quedó detenido sospechado de ser el matador. Su perfil coincidió casi a la perfección con el relato de una testigo.

Lo reconocieron

Pero Mushinga, de 18 años, no estaba listo para aceptar los cargos. Cuando la policía fue a buscarlo a una vivienda ubicada en calle Uruguay al 3.800, intentó darse a la fuga. Mushinga hizo correr a los policías, pero finalmente lo atraparon. Llevaba encima un revólver calibre 32 con la carga de balas completas, que está siendo sometido a pericias para determinar si fue el arma homicida. “Nos preocupa mucho que nos puedan matar así, en medio de la calle, con una impunidad que eriza la piel de sólo pensarla”, dijo ayer Gisela Galiano, presidenta de la vecinal de barrio San Lorenzo. E insistió en que no se puede separa el reclamo de seguridad de la exigencia de justicia.

“Sentimos que hay un descontrol muy grave. Que uno sale a la calle y no sabe si vuelve. Nosotros no queremos salir a linchar a nadie. Ésta es una marcha pacífica, tranquila, pero estamos pidiendo medidas concretas, acciones puntuales.

Porque algún cambio tenemos que empezar a ver”, agregó la vecinalista. La investigación quedó a cargo de los dos fiscales de la Unidad Especial de Homicidios (UEH), Cristina Ferraro y Jorge Nessier, quienes habían ordenado una rueda de reconocimiento del joven detenido que se consumó en los tribunales santafesinos y tuvo resultados positivos. Esa prueba significó otro revés para la situación procesal de Mushinga, quien quedó acusado por homicidio.

“Lo confundieron”

En el mismo episodio en el que Cristian resulto herido de muerte, otro muchacho también recibió un impacto de bala. Y horas antes del ataque que sufrieron, un joven de 18 años, identificado como Sergio Tassara, fue baleado y apuñalado.

“La muerte de Tassara fue el detonante para que todo ocurriera –relató Gisela–, porque, según dicen, a Cristian lo confundieron cuando salía de practicar”. Ante esta situación, los vecinos que viven en las populosas barriadas que forman San Lorenzo, barrios Chalet y El Arenal, se muestran hartos y cansados por los reiterados hechos de violencia que se viven a diario.

“Los vecinos están cansados de tener que caminar seis u ocho cuadras y no poder pasar porque te roban, te golpean o te matan”, se quejó Galiano. Y Jorgelina, otra de las vecinas que se sumaron a la manifestación agregó: “Son muchos episodios juntos. No es una casualidad, se repiten todos los días, es una muerte tras otra”.