Domingo 19 de Enero de 2014
Silvia Ortiz tiene 47 años, y hace más de veinte que ejerce como profesora de Educación Física. Desde el 2009 trabaja para el área de Deportes de la Municipalidad de Santa Fe.
Sus clases ya son tradicionales en los distintos espacios verdes de la capital provincial. Tienen una duración de casi 60 minutos,y tal como ella lo define, su clave es poder brindarle a la gente la posibilidad de disfrutar y soltarse para olvidarse de los problemas diarios, además de encontrarse con el movimiento de su cuerpo.
Buscando ponerse en forma
Se sabe que el verano refleja otro estado de ánimo en la gente. Muchos deciden salir de sus hogares por la tarde, y aprovechar la ocasión para hacer actividad física. Ése es el escenario habitual que los santafesinos pueden encontrar cada vez que deciden hacer un poco de actividad en la costanera de la ciudad.
“Creo que he podido encontrar esa conexión entre la gente y yo, y cada vez confirmo más esa idea. Las clases son un éxito, concurren más de 300 personas por día”, expresó Silvia con un tono de entusiasmo.
Las clases consisten en 70 por ciento de pasos básicos de distintos estilos musicales, más que nada los relacionados a la música latinoamericana bien dinámicos, como la bachata, la salsa, el merengue y hasta el reconocido reggaetón. El otro 30 restante se basa en trabajo de fortalecimiento muscular.
“La técnica que utilizó en mis clases es lo último en fitness a nivel mundial, se llama «zumba». Estos son trabajos aeróbicos que se logran bailando, gracias a pasos básicos que se aprenden en cada ritmo. Lo bueno de esto es que son pasos simples y te permiten poder moverte, además de aportarte muchos beneficios. La clave es que no hay mucha coreografía y la gente puede seguir los pasos. Es bárbaro para aquellos que no tiene historia de movimiento y danza”, destacó la profesora.
Por otra parte, las repercusiones de este estilo de enseñanza tiene mucho tiene que ver con la manera en que se enseña cada paso, siempre apuntando a que el movimiento pueda lograrse y que la gente lo siga sin ningún tipo de problema.
Ellos también se animan
Muchas son las personas que eligen cada día las clases de “zumba” de esta docente en educación física. Pero últimamente el perfil masculino las ha adoptado y se acercan a tomarlas sin ningún tipo de prejuicios. “La concurrencia de gente siempre es buena, pero hace un tiempo que vengo notando que muchos hombres vienen a bailar y divertirse. Sea porque vienen acompañar a sus esposas, o novias quizás. La verdad es que los hombres se animan, vienen y buscan divertirse durante esa hora”.
En las distintas actividades propuestas por la Municipalidad, las clases de Silvia ocupan un lugar en los reconocidos espacios verdes de Santa Fe.
“El horario en que comienzo las clases es a partir de las 18. Empiezo con un grupo de chicas en el Parque Garay. A veces se hace difícil dictar clases ahí porque el horario es un poco temprano, y hay mujeres que no se animan a ir; pero hay un grupo de chicas que no me abandonan”, expresó Ortiz.
Por otra parte, después de finalizada su clase en el parque, esta docente viaja hasta el Bulevar Gálvez de la ciudad para continuar con su apasionada vocación. El lugar indicado es la histórica Estación Belgrano. “Los días lunes y miércoles doy clases a partir de las 19.30 hasta las 20.30. Después de ahí voy hasta la costanera”.
En el playón deportivo de la costanera oeste, ubicado en avenida 7 Jefes casi llegando a Salvador del Carril, el verano se vive a pleno. En la multiplicidad de ofertas recreativas, de carácter libre y gratuito para el santafesino amante del deporte, es allí donde se congrega la mayor cantidad de alumnos de Silvia, de lunes a viernes, de 20.30 a 21.30.
“En la costanera es donde tengo un mayor grupo de gente que asiste a mi clase. Hasta he llegado a tener más de 500 personas en la clase. No cualquiera maneja semejante volumen de gente, y puedo decir que después de terminar cada clase me siento reconfortada. La gente me hace sentir muy bien, siempre me manifiesta su sensación de cómo estuvieron esos casi 60 minutos de baile. Esa gratitud de los alumnos hacia mí es muy emocionante”, admitió Ortiz.
Temporada de invierno
El ritmo de cada clase y las posibilidades de sumarse a este grupo no se terminan en el verano. Las ganas de moverse permanecen todo el año para aquellos que les guste bailar y sentir el ritmo latinoamericano. “A partir de abril continúo dando clases por la siesta y tarde en los mismos lugares. La clase es la misma, con la misma intensidad con la que la doy en verano. Así que invito a todos aquellos que jamás la probaron, que se acerquen a cualquiera de los puntos donde estoy y venga a disfrutar de este espacio libre y gratuito”.
En tanto, esta docente de 47 años destacó al municipio de Santa Fe en la posibilidad que brinda, de no solamente prestar este servicio a la comunidad santafesina, sino que además poder dar trabajo a muchos profesores de educación física que se encuentran dictando otras actividades recreativas. “Quiero agradecer a la Municipalidad de Santa Fe, porque no solamente me ha permitido crecer en mi profesión, sino que ha contratado muy buenos docentes de educación física. Y esto permite que se llegue a distintos niveles sociales. La gente elige nuestras clases porque hay muy buenos profesores, y eso se nota” concluyó.