Las claves del buen vestir
El diseñador Martín D’Poss se animó a responder diez preguntas sobre moda. El santafesino habló sobre sus gustos y las prendas que no pueden faltar en el guardarropas de toda mujer y hombre. El mundo fashion en primera persona.

Jueves 29 de Marzo de 2012

Loreley Duré

seruno@unosantafe.com.ar

La moda es el gusto masivo, impuesto o adquirido, frente al placard; se trata de una tendencia que identifica a quienes gustan del buen vestir. En diálogo con Ser UN@ el diseñador santafesino Martín D’Poss –especialista en alta costura y dueño del atelier de San Jerónimo 3.011 (planta alta)– contestó diez incógnitas referidas al mundo fashion.

—¿Qué importancia tiene la moda en su vida?

—Para responder esta pregunta es trascendente marcar una diferencia entre moda y diseño. La moda muta año a año (en cortes, colores y líneas en general) en función del mercado mundial; el diseño, por su parte, es lo más valioso para mí porque es donde uno demuestra y transmite lo que verdaderamente el diseñador siente, respetando la esencia y la personalidad de uno mismo para interpretar al otro. Ante esto, debo decir que la moda es copada y está bueno que tengamos como parámetro los cambios que se van planteando, pero el diseño es mi pasión.

—¿Qué evaluación hace de la moda como fenómeno internacional?

—Reiterando un poco el concepto anterior, la moda como fenómeno internacional es un tema a evaluar y siempre está en el foco de miles de preguntas por su disparidad de respuestas y la problemática situación en la que cae debido al balance económico que esté pasando cada país en ese momento.

—¿Se puede estar a la moda con bajo presupuesto?

—Siempre hago hincapié en que el presupuesto al momento de estar a la moda o, mejor dicho, de estar bien vestido –porque depende de muchísimos factores– pero está claro que hay un sector de la sociedad que elige determinadas marcas del mercado porque de alguna manera necesitan identificarse con una imagen determinada o sentirte más seguros por tener mucha inversión al momento de la elección. Para mí eso no tiene nada que ver con el buen vestir, porque se puede estar maravillosamente bien y correctamente vestido teniendo en cuenta parámetros de armonía, colores y líneas en general, sin gastar demasiado.

—¿Qué consejos daría para vestir bien?

—Teniendo en cuenta mi experiencia y lo que me dicta el corazón aconsejo tener en cuenta el criterio “estético” respetando, sin dudas, la manera de ser para sentirse cómodos y así lucir plenos y seguros. El criterio estético en estos casos es lo más importante y para poder vernos bien hay que acostumbrarse, dentro de lo posible, a estar bien cuidados con un asesor de imagen.

—¿Es ideal tener un color favorito al vestir, que lo represente?

—Bueno, todos los que me conocen se van a anticipar a mi respuesta (risas) porque para mí los colores son muy importantes a la hora de elegir un diseño e inclusive en la vida. La naturaleza nos brinda una gama súper amplia e interminable de valores que está buenísimo aplicarlos y disfrutarlos. En mi caso personal elijo el color o no (cuestionado) negro porque puede mutar y ser adaptado de muchísimas formas, para el día y la noche, en prendas urbanas o de mucho glamour, en diferentes texturas, etcétera. El negro, para determinada situación es un clásico, seguro, elegante, distinguido, y sin duda un “comodín” que nunca debe faltar en el guardarropas de ninguna mujer ni de ningún hombre.

—¿Qué época de la moda es la que lo identificó más?

—Indudablemente es la del siglo de oro –el renacimiento europeo–, donde tenía mucho protagonismo el trabajo artesanal de los vestidos, teniendo en cuenta ínfimos detalles de terminación y trabajo manual, por eso también esta época se caracterizó por resaltar la alta costura en general, donde había pomposos vestidos de reinas y princesas, vestidos súper glamorosos trabajados en texturas diferentes, con brocatos, encajes, rasos y puntillas. De todas maneras, debo comentar mi dualidad por el minimalismo donde las líneas y los cortes hablan por sí solos logrando la excelencia de una prenda sin necesidad de potenciar lo rebuscado de las formas; me seducen mucho los vestidos muy simples realizados en un buen género y color dándole un toque que lo haga diferente para marcar el sello personal.

—¿Incorpora esa época a sus diseños?

—Creo que de todas las épocas se aprende muchísimo y algo siempre se rescata para que sea incorporado en la actualidad, lo importante es estar informado para cotejar, combinar, y hasta comparar los diseños sin caer en la copia o imitación de los mismos, que lamentablemente sucede mucho.

—¿Un diseñador nacional o internacional que admire?

—Hay muchos diseñadores nacionales e internacionales que me gustan, inclusive tengo el placer de conocer y en algún momento haber hecho trabajos juntos –en el diseño de vestuario artístico– y fue un placer, como bien saben la alternativa teatral fue un área que descubrí con el tiempo y me hace también muy feliz. Respecto a la inspiración soy muy especial, tengo un momento clave durante el día que es donde se abre mi cabeza y mi corazón para lograr mi mayor potencial en el momento de diseñar.

—Mencione cinco tips de moda que cree que no hay que obviar a la hora de estar elegantes.

—Primero tener muchas ganas de verse bien; dedicar el tiempo necesario para la elección; ser consciente del cuerpo que se tiene; divertirse y sentirse seguros al llamado del corazón y por último tener “criterio” y si no lo tenemos buscarlo en un asesor de imagen.

—¿Qué prendas o accesorios no pueden faltar en el armario de una mujer y cuáles en el de los hombres?

—Para la mujer: un vestido largo; un vestido corto negro; un buen pantalón y un jean; un saco sastre; una falda; un lindo par de zapatos y un rico perfume. Para los hombres: un buen traje y corbata; una camisa impecable; un jean; un buen par de zapatos; buenos pañuelos y también un rico perfume.