Martes 21 de Abril de 2015
“Hay que entender que en algunos lugares la empresa tiene alguna dificultad en disposición de las condiciones de seguridad para acceder a la toma de medición”, explicaron. Ante las situaciones en las cuales es imposible realizarla, el consumo se mide tomando como referencia el promedio histórico, para esto se hace una lectura de los últimos seis meses y se divide el total por el período. El resultado obtenido será lo que el cliente deberá abonar. Otro de los medios es llevar a cabo la comparación de bimestres (en relación al mismo período del año anterior), dado que de otra manera los consumos serían muy dispares. En caso de no poder realizar la medición, se trata de normalizar la situación en el siguiente período. “Se trata de ingresar como se pueda. Cuando hay una situación de servicio que hay que normalizar, nosotros tenemos el apoyo de la URI para acceder”, manifestaron.