En algunos sectores se registraron hasta 250 milímetros. El avance del agua genera preocupación entre vecinos y productores
15:45 hs - Miércoles 18 de Febrero de 2026
El intendente de San Justo Nicolás Cuesta advirtió sobre el impacto de las intensas precipitaciones registradas en el norte provincial y la crecida del Río Salado, que afectan a zonas rurales y turísticas cercanas a San Justo.
En diálogo con el programa Mañana UNO (UNO 106.3), el jefe municipal brindó detalles sobre la situación en sectores como la ruta provincial 61 y la zona de Villa Soledad, donde el avance del agua genera preocupación entre vecinos y productores.
Crecida sostenida por lluvias en el norte
Cuesta explicó que el incremento del caudal del río se debe principalmente a las fuertes lluvias registradas en el norte de la provincia, donde se acumularon entre 200 y 250 milímetros en pocos días. “Ya el sábado había crecido un metro por las lluvias del norte. Para el domingo a la tarde ya era un metro más”, señaló.
Según relató, durante las últimas horas recibieron imágenes que muestran que el agua estuvo a apenas medio metro de ingresar a viviendas ubicadas en zonas de casas de fin de semana.
Zonas turísticas y productivas afectadas
El intendente remarcó que el avance del agua impacta especialmente en áreas donde muchos vecinos realizaron inversiones turísticas y productivas. “Hay mucha gente que invirtió en este sector. El turismo también es producción”, afirmó.
Si bien destacó que la ruta no se encuentra cortada gracias a los sistemas de drenaje, advirtió que el agua permanece acumulada en algunos sectores, lo que puede resultar peligroso si continúan las precipitaciones.
Llamado a la precaución
Ante este escenario, Cuesta pidió a la población extremar cuidados y evitar circular por zonas comprometidas. “Le recomendamos a la gente que no circule. Hay que priorizar la seguridad y la salud”, sostuvo. Además, alertó sobre la práctica habitual de salir a pescar tras las lluvias y pidió actuar con responsabilidad. “Ahora hay que tener mucho cuidado”, remarcó.
El intendente también se refirió a los daños que provoca la acumulación de agua en las calles de la ciudad, pese a las mejoras realizadas en los últimos años. “Después de tanta lluvia, las calles quedan muy deterioradas y hay que salir a repararlas”, reconoció. Indicó que el municipio deberá encarar nuevas tareas de mantenimiento vial una vez que mejore el clima.
Entre el optimismo y la preocupación
Cuesta adoptó una mirada equilibrada sobre la situación: destacó que las lluvias son positivas para la cosecha, aunque generan serias dificultades para la gestión municipal. “La lluvia es buena para la producción, pero para los intendentes nos complica mucho”, expresó. “Cuando llueve, nuestra economía funciona. Me quedo con eso”, agregó.
Desde el municipio indicaron que se mantiene un seguimiento constante de la evolución del río y de las zonas más vulnerables, en coordinación con autoridades provinciales. Mientras tanto, se pidió a los vecinos mantenerse informados por los canales oficiales y respetar las recomendaciones, ante la posibilidad de nuevas lluvias en las próximas horas.