Las personas con sobrepeso y las pobres, las más discriminadas
El Inadi y la UNL dieron a conocer el Mapa de la Discriminación de Santa Fe. Allí se marca que la ciudadanía local tiene un mayor conocimiento sobre sus derechos que la media de todo el país.

Domingo 07 de Diciembre de 2014

El 70% de los santafesinos aseguraron haber experimentado alguna situación de discriminación –como espectador o víctima. Y entre los grupos que señalan como más vulnerables aparecen las personas pobres, las que tienen sobrepeso y las migrantes. Además, en cuanto a cuáles son los espacios en los que se viven esas situaciones, se identifican primero los boliches, las comisarías, la televisión y las escuelas. Así se desprende del Mapa de la Discriminación que presentaron esta semana el Instituto Nacional contra la Discriminación, el Racismo y la Xenofobia (Inadi) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

En el trabajo –que se llevó adelante en las distintas provincias– se puede observar cuáles son las temáticas sobre las cuales la población percibe una mayor discriminación. Pero además, permite conocer cuáles son las miradas que prevalecen de acuerdo a la edad y el género de los consultados.

“Para la aplicación de las políticas públicas es necesario tener indicadores sobre los cuales uno pueda empezar a construir las acciones necesarias para revertir esa situación”, explicó, respecto a por qué decidieron realizar ese trabajo, el interventor nacional del Inadi, Pedro Mouratian, quien estuvo en Santa Fe junto a Pablo Roma, director de Políticas contra la Discriminación del Inadi, y Stella Vallejos, delegada del Inadi Santa Fe.

Y agregó: “Necesitamos derribar algunos prejuicios que se van naturalizando y uno cree que hay determinadas prácticas o conductas sociales que corresponden a determinados sectores. El mapa aborda la percepción de la población, las experiencias de discriminación y todo eso se contrarresta con las denuncias que tenemos para ver si los grupos que históricamente han sido vulnerados en sus derechos se están expresando en las denuncias”.

La investigación demuestra que la mayoría de las denuncias que reciben en el Inadi corresponden a hechos que atentan contra los derechos de las personas con discapacidad. Sin embargo, cuando se habla de la percepción o de la experiencia, las personas con discapacidad no aparecen en los primeros lugares de los grupos más discriminados.

Lo contrario ocurre con las personas de bajos recursos y migrantes que aparecen entre los sectores más señalados como víctimas de discriminación y sin embargo no son los que más denuncias al respecto realizan, por lo menos en el Inadi.

“Eso tiene que ver con que no está el empoderamiento real de esos grupos. Tenemos mucho para hacer para trasladar todo lo que tiene que ver con la normativa y las políticas públicas para que llegue a quienes son víctimas de algún tipo de discriminación”, reconoció Mouratian.

Por encima de la media

En la comparación con los resultados nacionales, los santafesinos demostraron conocer más sobre las leyes vigentes y sus derechos y le asignaron mayor importancia a la problemática de la discriminación. Pero también expresaron que han presenciado o vivido situaciones de discriminación por encima de la media del país.

Mientras a nivel nacional el 65 por ciento de la población asegura haber experimentado situaciones de discriminación, en la provincia el promedio es del 70 por ciento. Y en Rosario se alcanza un pico del 78 por ciento. Ese 70 por ciento está compuesto por un 32 por ciento que solo observó un hecho de discriminación, un 10 por ciento que solo lo sufrió y un 28 por ciento que lo presenció y lo sufrió.

Consultado sobre si esas cifras corresponden a que existen más hechos de discriminación o a que la población está más capacitada para identificar cuándo está experimentando una situación inapropiada, Mouratian indicó: “Puede ser por ambas cosas. De hecho, la provincia tiene un nivel de conocimiento de la normativa que está por encima de la media nacional. Pero, también hay que ver cuál es la situación social y cuál es la interacción entre los distintos grupos”.

Por otro lado, el interventor del Inadi marcó: “Nos llamó la atención que hay un porcentaje importante que piensa que los pueblos indígenas deben adecuarse más a la cultura tradicional e incluirse, perdiendo su identidad”.

Aunque es importante mencionar que ese porcentaje va decreciendo a medida que aumenta el nivel educativo de las personas consultadas. El 71% de quienes tienen una formación baja consideran que los pueblos originarios deben adaptarse, mientras que solo el 36 por ciento de quienes han completado todos los niveles de formación coinciden con esa afirmación.

Autopercepción

Una de las principales señales de alerta que muestra el informe es que existen situaciones en las que los grupos discriminados validan esa situación al naturalizarla y considerar que es correcto. Eso ocurre, sobre todo, en aquellos grupos cuyos derechos han sido, históricamente, vulnerados como las mujeres y los adultos mayores. Los ancianos consideran válido que sus hijos tomen decisiones por ellos y las mujeres que deban ganar menos que sus compañeros varones.

Ante la frase “Como las mujeres en general tienen más complicaciones es lógico que ganen menos por un mismo trabajo”, un 14% de las mujeres dijo estar de acuerdo, un porcentaje mayor al de los varones (9%).

En cuanto a los adultos mayores, el 52% de los mayores de 60 años dijo estar de acuerdo con que sus hijos decidan por ellos. En la misma línea piensa el 49% de los jóvenes entre 18 y 29 años. Con lo cual en estos temas el esfuerzo debe ser doble ya que se debe concientizar primero a los propios grupos sobre la vulneración que están sufriendo de sus derechos.

La escuela y la comisaría

Al momento de pensar cuáles son los espacios en los que los santafesinos buscarían ayuda frente a casos de discriminación, llama la atención que la comisaría ocupa el primer lugar (24,7%) aunque nueve puntos por debajo de la media nacional. En tanto los juzgados están en tercer lugar (10%), luego del Inadi (18,7%) y seguidos por la Defensoría del Pueblo (7,7%) y los medios de comunicación (0,7%).

Y lo que más preocupa es el nivel de desconocimiento de la comunidad sobre los espacios en los que puede realizar la denuncia cuando alguno de sus derechos está siendo vulnerado. El 28,7% dijo no saber a dónde debía dirigirse.

“En todo el país la gente elige a la comisaría como el lugar para hacer una denuncia pero aquí el porcentaje es menor. Lo que significa una mirada particular de lo institucional y habría que revisar las causas particulares de la provincia. También hay que evaluar la posibilidad de acceso a otros mecanismos de reclamo que pueda tener la sociedad santafesina y no otras provincias”, aclaró Pablo Roma.

Al respecto marcó que el Estado Nacional fue pensado sobre la Escuela y la Policía como instituciones. Por eso es central observar el vínculo entre la comunidad y esos dos espacios.

En esa misma línea es importante analizar que cuando los santafesinos y los argentinos en general indicaron cuáles son los ámbitos en los que experimentaron situaciones de discriminación, el educativo aparece como el principal. Y en el caso de la provincia, cinco puntos por arriba de la media nacional (41%).

Mientras que el ámbito laboral, que ocupa el segundo lugar, aparece cuatro puntos por debajo de la media del país (35%). Y el tercer lugar es para la vía pública donde el 20% de los santafesinos experimentó hechos de discriminación, mientras que en el país el promedio es del 22%.

En relación a los tipos de discriminación que se observan dentro del ámbito educativo hay diferencias entre la percepción de las mujeres y la de los varones. El nivel socioeconómico fue marcado como el principal tema aunque afecta más a los varones (44%) que a las mujeres (38%); en tanto el color de piel afecta más a las mujeres (29%) que a los varones (22%).

Por otro lado, en los factores como el aspecto físico, la obesidad o el sobrepeso, la discapacidad y la orientación sexual la mujer ha percibido más hechos de discriminación que el varón.

Para los responsables del informe, el Mapa de la Discriminación es una herramienta central para  poder pensar políticas públicas que generen equidad y ataquen los principales focos de discriminación. Aunque el cambio, aclaran, será paulatino.

Por Victoria Rodríguez / Diario UNO Santa Fe