Los intendentes frenaron el paro al acordar pagar el bono
Las ciudades de Santa Fe y Rosario abonarán los 1.000 pesos, en dos cuotas, a los municipales. Las otras localidades deberán resolver con los sindicatos de base cómo harán para cumplir con esta exigencia.

Martes 14 de Enero de 2014

Unos 30 intendentes reunidos en la ciudad de Santa Fe aceptaron pagar el bono de 1.000 pesos reclamado por la Festram (federación que nuclea a los trabajadores municipales de toda la provincia), siempre y cuando los sindicatos de base levanten el paro anunciado para hoy y mañana en aquellas localidades que están en conflicto. De esa manera, dejaron en manos de cada administración local

la negociación de cómo abonarlo: en dos, tres, cuatro y hasta cinco cuotas, según se desprende de los dichos de algunos funcionarios.

Ayer por la tarde los trabajadores municipales de Santa Fe y Rosario ya habían decidido levantar el paro de 48 horas que tenían previsto para hoy y mañana. Restaba saber lo que sucedería en el resto de la ciudades. Durante diciembre y los primeros días de enero alrededor de 200 localidades, sobre un total de 362, ya habían tenido acuerdos sobre cómo abonar la suma pretendida pero los principales municipios de la provincia –Santa Fe, Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Reconquista– no habían dado muestras de acercamiento. Con la inminencia de un paro de 48 horas, los mandatarios decidieron juntarse para evaluar la situación y dar una respuesta que garantice sortear el problema.

Condicionante

El encuentro realizado ayer, en el céntrico Hotel Río Grande de la capital provincial, que se extendió entre las 11.30 y las 13, estuvo precedido por una movida política de último momento de la Municipalidad de

Santa Fe, que sorprendió a varios de los intendentes presentes. La gestión Corral propuso durante la mañana de ayer a Asoem –el sindicato de base en la ciudad capital– el pago de los 1.000 en dos cuotas, la entidad gremial la aceptó y levantó la medida de fuerza de forma exprés (ver nota vinculada).

Esa situación fue vista como un condicionante para las administraciones que no cuentan con recursos financieros para hacer frente al bono en dos veces, y además, porque los sindicatos de base de la región presionan para conseguir lo mismo que sus pares santafesinos. Por caso, el intendente de Santo Tomé Fabián Palo Oliver fue uno de los que exteriorizó su malestar y señaló que habrá jefes

comunales que tendrán que pedir a la provincia “adelantos de coparticipación” para pagar a sus trabajadores.

“Yo esperé la reunión de intendentes y presidentes comunales, y recién a partir de ahora me voy a sentar con el sindicato (santotomesino, Asteom). Santa Fe hizo mal en acordar antes de esta reunión, pero

bueno, cada uno hace lo puede o lo que cree que tiene que hacer. También hizo mal el sindicato (Asoem) en salir públicamente a anunciar la aceptación de acuerdo porque esto condiciona la posibilidad de acuerdo de otros sindicatos y otros municipios”, indicó el dirigente radical que ofrecerá pagar los 1.000 en más de dos cuotas.

Palo Oliver reconoció que la nutrida concurrencia de mandatarios locales en un hotel céntrico de la capital de la provincia “marca a las claras que 2014 será un año particular” por los reclamos salariales que surgirán para compensar el proceso inflacionario.

El intendente consideró “lógico” el pago de los 1.000 pesos a los trabajadores municipales en el marco de la decisión que antes había tomado el Poder Ejecutivo de la provincia cuando otorgó idéntica suma a los estatales y docentes, y 2.000 pesos a las fuerzas de seguridad. “De todas formas esto (el bono) es producto de una medida extorsiva, como lo fue el paro que hizo la Policía; le quita legitimidad pero no significa que no sea necesario”, evaluó.

A su vez, el santotomesino le apuntó a la Festram –y así quedó expresado en el documento que luego de la reunión firmaron todos los intendentes– porque lanzó un reclamo y luego una medida de

fuerza por fuera de la paritaria. Esto fue calificado como una desprolijidad porque obligó a que cada localidad tenga que salir a negociar por su cuenta, sindicato por sindicato, sin atender las particularidades de cada caja municipal o comunal.

“Mi posición era discutir estos 1.000 pesos en paritarias, pero 120 localidades que ya manifestaron su voluntad de pago y la Festram que no quiere resolverlo en paritarias son condicionantes concretas”, completó. Por último, dijo que cree que las paritarias de este año tendrán un piso de negociación que podría arrancar en el 25 %, por lo que habrá que idear la manera de tener recursos para esas obligaciones sin afectar otros compromisos de los municipios.

Cruces y documento

La intendenta de Rosario, Mónica Fein, no habló con la prensa después del encuentro, pero una fuente que estuvo durante las exposiciones de los mandatarios dijo a Diario UNO que la socialista se quejó porque tendrá que pagar el bono después de haber soportado un paro municipal la semana pasada. Fein estuvo acompañada por funcionarios de la Secretaria de Hacienda, quienes redactaron el documento que cerró la reunión.

En contacto con Antonio Ratner, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, dijo que “los intendentes están mal acostumbrados porque demoran las respuestas hasta último

momento, tal como ocurrió ahora”. En ese sentido, le recordó a Fein que hace más de un mes que pidieron los 1.000 pesos y que recién sobre el filo del comienzo de un paro de 48 horas llega la propuesta

de pagarlo. Y también le apuntó a José Corral.

“Es inentendible lo del intendente de Santa Fe, que convoca a una reunión de mandatarios locales en su ciudad al mediodía para ver qué respuestas le dan a sus trabajadores siendo que a las 8 de la mañana ya tenía un acuerdo con el sindicato de base”, agregó Ratner. De todas formas, consignó que el hecho de que exista voluntad de pago del bono no remunerativo y no bonificable es importante para evitar el plan de lucha que estaba lanzado.

Por lo pronto, los 30 intendentes y representantes de éstos que se reunieron en la ciudad de Santa Fe expresaron “que luego de la exposición de cada unos de los miembros presentes” se acordaron seis

puntos. El primero, fue “recomendar a los intendentes y presidentes de comunas la voluntad de pago del bono de fin de año en procura de lograr la paz social”. Ese punto fue harto discutido porque hubo

mandatarios que no estaban dispuestos a dar una contestación por fuera del ámbito paritario, postura que luego se morigeró.

Además, “que dicho pago se realice en cuotas, conforme la disponibilidad presupuestaria de cada municipio y/o comuna”. Ante la eventualidad de no poder contar con fondos suficientes, van a “solicitar

al gobierno de la provincia de Santa Fe en la medida de sus posibilidades financieras, atender aquellos pedidos de adelantos de coparticipación de municipios y comunas con dificultades para atender

el pago del bono”.

Asimismo, los mandatarios ratificaron “la instancia paritaria como instrumento ordenador para lograr acuerdos sobre beneficios salariales para los trabajadores del sector municipal y comunal”, a la vez que expresaron “el rechazo unánime de las medidas de fuerzas realizadas y anunciadas en algunos municipios y comunas, por considerarlas desproporcionadas con el objeto del reclamo”.

Por último, solicitaron a la Festram (Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la provincia de Santa Fe) “el levantamiento de las medidas de fuerza dispuestas para los días miércoles

y jueves (hoy y mañana) y futuras, en procura de alcanzar los acuerdos de pago en los distintos municipios y comunas”.