Lorenzo Alegre nació a los siete meses de gestación, en febrero de 2013, en un hospital público de la ciudad por parto natural. Como muchos niños prematuros debió quedarse internado quince días en observación en el área de Neonatología, hasta que pudo ser dado de alta. Sus primeros meses, según recuerdan sus papás, fueron como los de cualquier bebé, pero a medida que crecía comenzaron a notar que no lograba sentarse solo ni pararse, algo que los puso en alerta e incentivó a realizar una consulta médica.

Fue en el mismo nosocomio donde se les informó por primera vez que "en su historia clínica figuraba que había sufrido una parálisis cerebral al nacer" y que eso había afectado su área motriz. Asimismo se les notificó que "el niño tenía pocas chances de poder caminar sin ayuda" y les recomendaron iniciar un tratamiento en el hospital Vera Candioti.

A pesar del impacto de la noticia, las ganas de ver bien a su pequeño pudo más. Luego de iniciar los trámites burocráticos correspondientes, a los pocos meses de cumplir un año Lorenzo comenzó una terapia de rehabilitación física que requiere de una asistencia mínima de dos veces por semana -por el lapso de una hora-, la cual se refuerza de vez en cuando, sobre todo cuando se le debe inyectar botox para favorecer la rigidez de sus músculos.

Esfuerzo, perseverancia y tenacidad, tanto del paciente como de quienes lo rodean, fueron las claves que el equipo de profesionales les solicitaron a los papás. Así llegó el día en que el pequeño dio sus primeros seis pasos solito en los pasillos del hospital Alassia (donde estuvo internado por una afección viral), en febrero de este año, ante la mirada atenta de su mamá, quien capturó el momento con su cámara.

Ese video fue más tarde compartido por su papá en la red social Facebook y viralizado tanto en el país como en el exterior, transformando su historia en referente de lucha.

Tratamiento y resultados

UNO Santa Fe quiso conocer más sobre la historia del pequeño y el trabajo de rehabilitación que realiza, por eso visitó el área de Terapia Física del Hospital Vera Candioti para dialogar con dos de los profesionales que lo acompañan, los licenciados en Kinesiología, Carina Ramis y Pablo Speziale; y con su papá, Darío.

"Lorenzo usa ortesis para caminar y también para dormir, todas opciones que se utilizan para complementar la terapia física que realiza desde que tenía un año y siete meses y que requerirá seguir siempre, porque a medida que crezca es imprescindible trabajar sobre los acortamientos musculares y tendinosos, además de con los ejercicios", comenzó a explicar Carina Ramis.

Y siguió: "Es probable que pueda dejar el andador, siempre y cuando siga en este camino constante que tiene, con el apoyo que le da su familia, que se destaca por cumplir con todo lo que se le propone respecto de su tratamiento, y de las ganas que él mismo tiene".

Cabe destacar que al igual que todos los pacientes que se tratan en el hospital Vera Candioti, Lorenzo recibe un tratamiento interdisciplinar, aunque actualmente está a cargo del licenciado Pablo Speziale, quien en diálogo con UNO explicó que el niño tiene "diparesia espástica" que afecta el control de sus músculos y la coordinación de miembros inferiores.

"Lo que buscamos aquí, a través de distintas actividades centradas en juegos, debido a su edad, es realizar ejercicios de coordinación y equilibrio para que él pueda "aflojar" los músculos que le permitirán caminar en forma más dinámica", comentó el profesional.

En esa línea, al hacer referencia a lo que se vio en el video, Speziale detalló que como grupo de trabajo les gustó mucho ver ese resultado y aclaró: "Siempre supimos que Lorenzo lo lograría".

De igual manera y para cerrar, su papá Darío describió la felicidad que sintió al ver las imágenes y dijo: "Después de imaginar que este día nunca llegaría, verlo hacer esos pasitos me enorgulleció. Lo compartí por eso y la verdad es que no esperé tanta repercusión, pero no me arrepiento de haberlo hecho, tuve comentarios de todos lados. Fue increíble".