Los santafesinos fueron a las urnas y formaron parte de un día histórico
Balotaje. A las 8 en punto todas las mesas estaban en marcha. Fue una jornada ágil donde no hubo largas filas, pero si un peregrinar constante de votantes. La primera segunda vuelta se desarrolló con tranquilidad y mucha asistencia. Fotos.

Domingo 22 de Noviembre de 2015

Tranquilo, caluroso y con movimiento durante toda la jornada, así se vivió el balotaje en la ciudad de Santa Fe. La experiencia de haber pasado por cinco elecciones (dos provinciales y tres nacionales) sirvió para que las mesas se conformaran más rápido, temprano y sin inconvenientes. El entusiasmo, la intriga y las expectativas se mezclaron en cada una de las autoridades y fiscales. En cambio, los votantes fueron guiados por el deber de sufragar y por el hartazgo de tener que haberlo hecho, en el caso de Santa Fe, tantas veces en el año. Pero en definitiva, todos saben que formaran parte de la historia por haber participado de la primera segunda vuelta desde el retorno de la democracia.A las 8 en punto todo se puso en marcha. Los delegados de las escuelas abrieron las puertas unos minutos antes para empezar a preparar todo. Muchos de ellos contaron a Diario UNO que vieron un entusiasmo distinto que en las elecciones pasadas, a pesar de que se pronosticaba una jornada calurosa y se venían 10 largas horas por delante. Una constante que se puedo comprobar en todas las escuelas fue un incesante peregrinar de personas.

Las autoridades coincidieron en que nunca tuvieron colas en las mesas, pero ellos no dejaron descansar nunca la lapicera. La gente se iba conforme por la celeridad en que se daba el comicio. Esto no sucedió en las elecciones anteriores cuando interminables filas invadían los pasillos de las escuelas. En algunos lugares hasta había dos, porque estaban los que esperaban para sufragar y los que ya tenían los sobres en las mano listos para ingresar al cuarto oscuro.Los protagonistas Los sitios y las mesas de votación fueron exactamente los mismos que en la primera vuelta, al igual que las autoridades de mesa por eso todo fue mucho más ágil. Los votantes sabían en que lugar votaban, hasta muchos se acordaban el orden que ocupaban en el padrón; y las autoridades estaban más organizados y cada uno sabía que labor tenía que ejercer. En el cuarto oscuro, esperaban ellas: las boletas. Solas, juntas o separadas, pero solas. Esto permitió que todo fuera rápido porque solo eran dos las opciones, o tres si se tiene en cuenta el voto en blanco.Todos saben que estaban haciendo historia. Orlando Bertoluzzi tiene 82 años y no quiso mirar por televisión cómo sucedía la jornada. Acompañado por su hija y su yerno llegó cerca del mediodía, antes del almuerzo dominguero, a la escuela de educación técnica N°479 Dr. Manuel de Pizarro. Como sucedió en todos los establecimientos, no tuvo que esperar, dejó su documento, ingresó al cuarto oscuro y con alegría depositó su voto en la urna. Fue felicitado por los que lo cruzaron, porque no era obligatorio que él concurriera, y sin embargo, también eligió al nuevo presidente.En la escuela N° 13 Dalmacio Velez Sarsfield una mesa llamó la atención. En la 2250 las autoridades de mesas no solo eran muy jóvenes sino también muy parecidas. Eran Francisco y Julián Cabrera. Uno presidente, el otro auxiliar, tienen 17 años y son hermanos mellizos. El primero participó en las tres elecciones (PASO de agosto, primera vuelta en octubre y ahora) y también emitió su voto por primera vez; el otro, fue designado para este domingo. Ambos fueron un complemento perfecto y los votantes destacaban la rapidez con la que recibían y despachaban a los electores.“Estamos haciendo historia”, disparó Julián, mientras Francisco, cortaba con una tijera el comprobante que acompaña el documento. Estos jóvenes están en el último año de la escuela secundaria en el Liceo Militar y ya piensan qué estudiarán. Uno optó por Ciencias Económicas, el otro se inclinó por Kinesiología. Aseguraron que cuando fueron convocados pensaron en renunciar, pero luego consideraron  que debían enfrentar el desafío. Con entusiasmo y responsabilidad cumplieron con su deber.Los chicos fueron protagonistas también en esta elección. Acompañaron a sus padres, entraron al cuarto oscuro y hasta se animaron a colocar el voto en la urna. Marisa llegó con Santiago (11) y Sofía (9) a la escuela Nº 4 Sargento J.B. Cabral. Contentos contaron que en la escuela trabajaron sobre qué era y significa el balotaje. Hoy contarán su experiencia a sus compañeros.Quienes no votaron en la primera vuelta estaban obligados a sufragar en la segunda. Vale aclarar que en caso de que no lo hayan hecho tendrán un plazo de 60 días para justificar la no emisión ante la secretarías electorales de distrito, sino podrán recibir sanciones previstas en el Código Nacional Electoral. Guillermo Martínez vive en barrio Candioti Sud y por razones de salud no pudo sufragar el 25 de octubre. En esta oportunidad, asistió y se fue satisfecho por haber formado parte de este momento único para la democracia. Tras un largo año electoral  “Muchas gracias por tu labor militante”, rezaba el mensaje en una bandeja que contenía un sandwich, con aderezos, golosinas y una gaseosa. Esto estaba sobre cada mesa para los fiscales que trabajaron en estos comicios. Se los entregó la CTA. También había una bolsa con caramelos para los votantes, una gentileza que dejó este balotaje. Los electores elogiaban este gesto.Otra cosa para destacar de la jornada, teniendo en cuenta que las anteriores habían sido lluviosas, es el intenso calor. En las escuelas donde las mesas estaban al aire libre, destacaban la luz natural pero se quejaban de las altas temperaturas, sobre todo a la siesta. En las cerradas, sucedía lo contrario, aunque preferían una luz tenue antes que tener que recurrir a algún recurso para refrescarse. En definitiva fue un año agotador con largas campañas, con distintos sistemas electorales que confundieron a los electores y sobre todo muchos candidatos. Este domingo fue un día histórico, como dijeron muchos, no solo para los santafesinos sino para todo el país.Luciana Dall’Agata / ldallagata@uno.com.ar