Los vecinos de El Pozo arreglan “el patio del barrio”, ladrillo a ladrillo
Los chicos que integran la organización El Pozillo llevan adelante una campaña para mejorar las instalaciones del balneario Los Alisos. Ya hicieron las mesas y ahora la intención es construir bancos.

Domingo 23 de Febrero de 2014

Campaña del Ladrillo es el nombre claro y conciso con el cual los integrantes del Movimiento Social y Cultural El Pozillo titularon esta iniciativa con la cual pretenden, en concreto, conseguir el material necesario para construir bancos para el balneario del barrio El Pozo. Desde hace un par de años, muchos vecinos se sumaron a la intención de recuperar espacios públicos de la zona, entre ellos la playa y sus alrededores.

“Hoy apelamos nuevamente al compromiso y la buena voluntad de todos los vecinos del barrio, para pedirles una simple colaboración. Esta vez redoblamos la apuesta y decidimos añadirle a la zona de camping de nuestra playa (donde están las mesas y asadores), los tan necesarios bancos”, publicaron a través de las redes sociales.

“Si todo sale bien, también sobre la ciclovía se podrán hacer algunos. A los banquitos los haríamos con los ladrillos y madera, mediante el trabajo mancomunado de nuestra organización junto con todos aquellos que quieran sumarse”, se esperanzaron los organizadores.

“No es nada del otro mundo y con poco se puede hacer mucho”, agregaron e insistieron en el núcleo de esta iniciativa: “Queremos recuperar los espacios que nos pertenecen, para apropiarnos de ello y darle el uso que la comunidad barrial desee. Las donaciones pueden ser de dos ladrillos, cinco, diez, veinte, o lo que puedan, con lo mínimo que podamos colaborar los vecinos podemos seguir embelleciendo nuestro patio del barrio”, concluía la convocatoria.

Buena respuesta

En diálogo con Diario UNO, Carlos Abad, integrante de El Pozillo, señaló que hasta el momento “hubo una buena respuesta de los vecinos”, por lo cual agregó: “Sentimos mucha satisfacción por esa colaboración y queremos remarcar que hacemos esto porque el municipio no se hace cargo de esta responsabilidad. La organización trabaja con la playa en forma constante para recuperar un espacio abandonado durante años, donde nunca hubo voluntad de revalorizarlo”.

En el mismo sentido, agregó: “Viendo esa carencia, hace dos años que trabajamos en un proyecto de mejoras que se aprobó dos veces y nunca se llevó adelante. Se hicieron cuatro asadores en dos meses, con una cooperativa de trabajo de Santa Rosa de Lima y el resto lo hicimos entre los vecinos con los pocos recursos con que contamos, por eso juntamos ladrillos”.

Con respecto al trabajo realizado hasta el momento, Carlos destacó que en una primera etapa “se hicieron las mesas con base de ladrillos y luego se le colocaron las tapas de madera de los carreteles que usa la Empresa Provincial de la Energía (ver fotos)”.

“Ahora le pondremos banquitos porque van familias enteras a comer, gente a estudiar, grupos de amigos. Se nota muchísimo la necesidad del barrio de apropiarse de esos espacios. Muchos venían y se sentaban sobre las mesas, entonces nos dimos cuenta de que faltaban asientos”, aclaró.

Esfuerzo

“Con unos ladrillitos, un bufé y unos bancos, más la organización de actividades culturales vemos que se recupera el espacio público. Muchas veces el barrio El Pozo es marginado en cuanto al balneario. Se mejoran los Espigones y la Costa este, y Santa Fe tiene muy pocas playas. Lo que creemos es que esto pasa porque en el barrio El Pozo no hay empresa gastronómica interesada en poner plata”, insistió Carlos, en diálogo con Diario UNO.

Con respecto a la campaña, por último, el integrante de El Pozillo expresó que quien desee aportar ladrillos para esta iniciativa puede dirigirse a “la casita de la playa o contactarse por Facebook”. El Movimiento se encuentra con facilidad en la red social, como El Pozillo.

Otras actividades

En cuanto a las actividades culturales que mencionaba Carlos con anterioridad, se organizaron muchas a lo largo de los últimos meses. A mediados de este mes, tuvo lugar el Festival Barrio Cultura Volumen IV.

“Estos encuentros son sumamente beneficiosos no sólo para las bandas locales que pueden expresar su arte, sino también para la comunidad en general, ya que mediante la participación ciudadana en estos espacios comunes y públicos se logran fortalecer los vínculos entre vecinos del barrio y también de otras partes de la ciudad”, destacaron desde la organización.

El mismo fin de semana, un domingo a la siesta, en el marco de las Jornadas de cerámica, se llevó adelante Modelá sentimientos: horneado a cielo abierto de máscaras. Los chicos y grandes pudieron mostrar y disfrutar las producciones artesanales.

En otras de las tantas convocatorias, El Pozillo invitó a los vecinos de toda la ciudad a sus zapadas barriales. “Todos los que quieran traerse su guitarra, su tambor, su bombo, teclado, o el instrumento que sea”, decía la invitación que se divulgó en las redes sociales.

Las peñas playeras se colmaron de estilos musicales diferentes y de público y participantes de todas las edades. Ése era uno de los objetivos del Movimiento y así lo manifestaron sus integrantes: “Fue una experiencia increíble, en donde gente de todas las edades y con diferentes gustos musicales, aceptaron pacíficamente las diferencias para compartir una noche. Lo hacemos también por los niños, porque queremos que sean felices en su propio barrio, para que aprendan a convivir y a disfrutar de los espacios públicos que por suerte el barrio tiene”.

Y concluyeron: “El día de mañana ellos van a ser los que van a llevar la antorcha en sus manos para que el barrio cambie y estamos plantando una semilla, para construir una hermosa comunidad barrial en donde todos convivamos sabiéndonos diferentes”.