Como empiezan la mayoría de las historias en los barrios santafesinos ante el hambre y la necesidad, un grupo de mujeres se organizó con compromiso para intentar resolver los problemas más inmediatos de sus vecinos. En la búsqueda de un mundo mejor, Ángeles Cabrera y unas diez amigas notaron que una copa de leche llevaría un poco de tranquilidad a los espacios más vulnerables de Santo Domingo.

Cientos de chicos y chicas se acercan todas las tardes a la vereda de Larrea 6810 para tomar un vaso de leche y comer alguna torta frita o factura. También van los abuelitos y las abuelitas algunas cenas a buscar un plato caliente de comida.

El comienzo de clases del período 2018 fue duro. Las mujeres ahora buscan ayuda de la comunidad para que todos puedan tener útiles en las clases. Ángeles dice: "Son 90 que van a la escuela, pero hay muchos más que vienen a la copa. Recibimos todo. Pueden ser lápices, cuadernos, lo que sea".

"Era mucha la necesidad que había acá y empezamos. Hay colaboradores que traen la leche para empezar", explica Ángeles. En cuanto a la manera que buscaron para solventar el proyecto describió: "Hacemos rosquitas, facturas para vender en el barrio, y así cubrimos algunos gastos. Y una mamá prestó su casa para que podamos hacer la copa ahí y otros nos prestaron tablones, sillas, etc. Entre todas fuimos colaborando para poder llevarlo adelante".

Para colaborar se pueden acercar a la dirección antes mencionada o llamar al teléfono 3424347911.