Jueves 01 de Septiembre de 2022
Un total de 1.300 armas de fuego y 23.500 municiones secuestradas por la justicia de Santa Fe, la Fiscalía General del MPA, en distintas causas fue entregado al Banco Nacional de Materiales Controlados para ser destruidas, informaron fuentes judiciales.
Desde el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe indicaron que se trata de un arsenal de 1.300 armas de fuego y 23.500 municiones que fue trasladado en las últimas horas a Buenos Aires, donde funciona el Banco Nacional de Materiales Controlados (Banmac) para ser destruido.
"Se trata de la primera entrega de 2022. En los cuatro meses que quedan de este año se prevé la entrega y traslado de otras 2.700 armas y 16.500 municiones que fueron secuestradas en toda la provincia en investigaciones penales", consignó Marina Pieretti de la Fiscalía General del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe.
"Cada arma y cada munición están vinculadas a investigaciones que ya finalizaron y en ese marco la resolución judicial ordena su destrucción definitiva", añadió la funcionaria santafesina.
Finalmente consideró, "que el proceso de entrega y destrucción es fundamental para retirar en forma definitiva las armas de fuego del mercado ilegal".
Fueron secuestradas en investigaciones penales desarrolladas en toda la provincia de Santa Fe. Antes de fin de año se entregarán otras 2.700 armas y 16.500 municiones más. Destacan la importancia de las tareas como un paso fundamental para retirar las armas del mercado ilegal.
Las 1.300 armas y 23.500 municiones se secuestraron en investigaciones penales llevadas a cabo en toda la provincia de Santa Fe y fueron trasladadas para su destrucción a la sede del Banco Nacional de Materiales Controlados en Buenos Aires. La diligencia fue realizada esta mañana en el marco de un operativo coordinado por la Fiscalía General del MPA y por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac), y que contó con la colaboración de personal de la Tropas de Operaciones Especiales de la policía provincial.
Controles
Pieretti explicó que “al tratarse de armas y municiones secuestradas en investigaciones judiciales se deben cumplir una serie de requisitos administrativos y de seguridad”. En tal sentido, detalló: “Por eso es que todas las gestiones que realizamos desde el MPA en relación a este tema están certificadas y cumplen con normas ISO”.
“Se investiga el origen de las armas, se etiquetan, se precintan, se llevan a un depósito del MPA en Rosario y luego son entregadas a la Anmac”, precisó Pieretti. “Asimismo, la Anmac hace un chequeo de la información y luego de este segundo control dispone la destrucción”, añadió.
“Cada arma y cada munición que entregamos está relacionada con investigaciones penales que ya finalizaron y en el marco de las cuales hay una resolución judicial que ordena su destrucción definitiva”, remarcó Pieretti.
Por último, la funcionaria concluyó que “todo este proceso es fundamental para lograr retirar las armas de fuego del mercado ilegal”.