Millennials: la generación que elige la felicidad antes que el dinero
Nacieron entre 1980 y 1999. Un estudio marca que rompen con la idea de un “trabajo para toda la vida” y priorizan aquellos puestos en los que pueden disfrutar las tareas.

Domingo 21 de Septiembre de 2014

Los millennials –o Generación Y (que en inglés se pronuncia igual que “¿por qué?”)– son jóvenes nacidos entre 1980 y 1999. Según un estudio internacional, la principal característica de esa franja etaria es que rompe con la idea de “un trabajo para toda la vida”, prioriza la felicidad antes que la estabilidad laboral y no tiene miedo al fracaso.

La psicóloga María Catalina Gorosito explicó a Diario UNO que los integrantes de esa generación han cambiado el eje de sus valores y priorizan su salud y sus relaciones por sobre las posibilidades de desarrollo financiero. En parte, lo relacionó a que se trata de jóvenes que han visto y vivido las consecuencias de las políticas neoliberales y han podido poner el eje en cuestiones más importantes que el dinero.

Al respecto, es importante tener en cuenta que los millennials tienen una fuerte vinculación con la tecnología y las redes sociales, situación por las que en la adolescencia han sido descriptos como narcisistas. Se trata de jóvenes que no tienen miedo al fracaso, porque entienden que es algo que puede ocurrir, y poseen un fuerte espíritu emprendedor y solidario.

“No es casual que estos jóvenes prioricen la felicidad que les puede generar un puesto laboral sobre el dinero.  Desde distintas disciplinas se ha trabajado en temas vinculados a las condiciones que generan las instituciones para poder prevenir la aparición de patologías vinculadas a lo laboral. El llamado de atención fue que las instituciones empezaron a ver cuáles eran las condiciones por las cuales los empleados debían solicitar, de manera reiterada, pedidos de licencia por la aparición de patologías diferentes”, evaluó Gorosito y agregó: “En la medida en que se pone al descubierto que las instituciones promueven situaciones conflictivas, esta generación no resigna perder la salud en el trabajo”.

En relación al hecho de que no tengan miedo al fracaso en el ámbito laboral, la profesional lo atribuyó a ese cambio de mirada sobre lo que implica realmente fracasar y cuál es la medida del éxito. “Ya no se busca el éxito por el éxito sino a la posibilidad de estar mejor, de crecer. En este momento de mucho exhibicionismo el éxito está vinculado a la puesta en vidriera. Cuanto más se sostiene la idea de ese falso éxito las caídas son más abruptas”, detalló.

Y acotó: “Esta generación se ha corrido de ese mandato de someterse y resignar la cuestión de derechos que hacen a la posibilidad de encontrar un lugar en el que pueda crecer. Ya no se acepta la presión como en la lógica del amo y el esclavo, no se toleran las cuestiones alienantes. Por eso eligen algo que dé menos dinero, pero donde se sientan capaces de sentir placer y disfrute en el trabajo sin perder el contacto con la gente que quiere”.

Los nuevos trabajadores

El relevamiento difundido por el portal Universia señala que los trabajadores que corresponden a ese grupo no duran más de un año o un año y medio en los puestos de trabajo. Las razones de la renuncia están vinculadas a las condiciones laborales que les propone la empresa ya que priorizan un trabajo que los divierta o les permita continuar estudiando, a uno en el que puedan ganar más dinero.

Según la encuesta “La empresa de los sueños de los jóvenes 2014”, difundida a través del mencionado portal los millennials solo aspiran a permanecer entre 12 y 18 meses en un mismo puesto de trabajo.

 En cuanto a las razones por las cuales renuncian, el informe indica que están vinculadas a las condiciones laborales y de ambiente en el trabajo. Eso se debe a que, para esa generación, es central contar con cuestiones que hacen más al bienestar personal que el económico.

Entre los justificativos enumerados por los encuestados se destaca que las empresas no colaboran con su educación. “Si hay algo que es fundamental para los millennials es culminar su formación universitaria. Por ende, cuanto menos apoyo le brinden las empresas, menor será el interés que tendrán en continuar trabajando en ese lugar”, detalla el estudio.

También marca que la mayoría de los jóvenes eligen cambiar de trabajo para ir en busca de “nuevas opciones de desarrollo, de lograr ser felices en su trabajo y de trabajar en lo que les gusta”. Por esa misma razón tampoco optan por empresas que no ofrecen oportunidades de crecer.

“Lo que caracteriza a las nuevas generaciones –afirma el informe– es la necesidad de progresar y el hambre de desarrollo. Por ende, lo peor que les puede pasar es que les corten las alas y les quiten la posibilidad de crecer dentro de una empresa. Es probable que si la empresa no ofrece proyectos interesantes o nuevas propuestas, el millennial decida abandonar su puesto de trabajo”.

 Por último, en cuanto a las relaciones laborales, se indica que la Generación Y es propensa a renunciar cuando existe un mal ambiente de trabajo. “Para los jóvenes es fundamental trabajar en un buen ambiente laboral para poder cumplir con todas las tareas que le son asignadas. Por lo tanto, si en una empresa no se promueven el respeto y la alianza, los millennials no dudarán en presentar su carta de renuncia”, se acota.