Lunes 31 de Julio de 2017
Sucedió hace 15 días. Un santafesino fue al supermercado a realizar la compra semanal que hace habitualmente. Decidió cambiar la marca de mermelada, algo que después terminaría lamentando.
El dulce era sabor a higo y lo disfrutó por algunos días. Es que en un momento la cuchara "hizo tope". El vecino de Santa Fe dijo a UNO: "El sonido fue extraño, se escuchaba un golpe sólido". Continuó avanzando y luego de realizar alguna maniobra se encontró con el objeto que le impedía llegar hasta el final del frasco: un pedazo de vidrio.
El material era de una magnitud importante y era similar al vidrio con el cual está hecho el frasco. Se trata de la mermelada "light de higo" marca Dulcor-Alimentos CormilloT.
El consumidor llamó a la compañía para pedir una explicación, sorprendido y preocupado con la posibilidad de haber ingerido algún pedazo de vidrio más pequeño o alguna astilla, ya que había comido casi la mitad del dulce.
Desde la empresa se disculparon y se comprometieron a pasar por el domicilio a retirar el envase. El joven santafesino espera que se vuelvan a comunicar o que pasen a retirar el frasco para que realicen las evaluaciones correspondientes sobre lo sucedido y si se pudo haber repetido en otro recipiente.