Domingo 30 de Abril de 2017
El racismo volvió a ser protagonista en el fútbol italiano. El ghanés Sulley Muntari, del Pescara, no soportó más los cánticos en su contra por su color de piel y abandonó el partido que su equipo perdía con Cagliari (1-0) en los minutos finales.
Después de protestarle a los árbitros, quienes no hicieron caso a su pedido de parar el encuentro por los dichos xenófobos, el ex-Inter y Milan fue amonestado y ese fue el detonante para que se retire de la cancha.
Al finalizar el duelo, Muntari aseguró que fue un niño quién empezó a insultarlo durante el primer tiempo y que él trató de calmarlo regalándole su camiseta en el entretiempo, pero la situación continuó.
Además, fue muy duro con el juez. "Él me levantó la voz. Si no hubiera reglas que prohíben tocar al árbitro, ya estaría debajo de la tierra. Yo respeto todo, pero no que me levanten la voz si tengo la razón", concluyó.