Naranpol entregará a sus socios budines fabricados en la Furman
La recuperada cooperativa recibió de mano de los trabajadores de la panadería la elaboración con la que harán los obsequios para estas fiestas. Además, ofrece al público pan dulce a mitad de precio

Viernes 20 de Diciembre de 2013

El Emprendimiento Panaderil Sara María Furman, dependiente del Ministerio de Seguridad de la provincia, hizo entrega de la producción de budines encargada por la Cooperativa Naranpol para conformar

la canasta navideña que entregará a sus asociados. El acuerdo entre las partes es fruto de haber estrechado vínculos durante el Encuentro de Microemprendedores llevado a cabo por el gobierno de la provincia en noviembre, en la Estación Belgrano de la ciudad.

La Furman, además de realizar budines para fin de año, también avanzó en la elaboración de pan dulce en distintas variedades, manteniendo los precios de venta al público un 50 por ciento más bajo que los del mercado.

Esfuerzos compartidos

Luego de realizada la entrega, el director de Planificación de Seguridad Comunitaria, Ramiro Arola Lecour, se refirió al hecho y afirmó que se trata de una “posibilidad de fortalecer el trabajo que se viene realizando desde Furman, un trabajo solidario. Estrechar vínculos con una empresa recuperada, con todo lo que implicó su constitución como cooperativa, es un orgullo y una alegría. Pensar, a su vez, que Furman empiece a comercializar productos a una mayor escala que la venta día a día, también es una oportunidad a futuro para que la panadería pueda seguir creciendo”.

Por su parte, Matías Fernández, director de Iapip, aseguró: “Esto es muy importante porque lo que vincula tanto a Naranpol como a Furman es el trabajo, y usar el esfuerzo como un nexo social entre las

personas que se capacitan es para destacar. En los dos casos estamos ante ejemplos, distintos, pero ambos de carácter solidario”.

Consultado sobre la entrega, Alejandro Villarreal, primer vocal de la Comisión Directiva de Naranpol, remarcó que para la cooperativa “uno de los principios es la solidaridad”. Seguidamente, recordó: “Gracias al Ministerio de Desarrollo Social que nos invitó a participar de un encuentro de microemprendedores, tuvimos la posibilidad de conocer el emprendimiento Furman, que fue reflotado luego de la inundación de 2003”.

Por último, destacó que para todos los trabajadores de Naranpol “es una alegría volver al trabajo y estrechar lazos con otras cooperativas, asociaciones e instituciones. Éste es un puntapié inicial”.

La reactivación

La panificadora solidaria Sara María Furman, ubicada en Vera y Lamadrid de la ciudad de Santa Fe, fue inaugurada en 1988 por la Fundación Sara María Furman, con el objetivo de “elaborar 1.200 kilos de

pan diarios destinados, sin costo alguno, a 1.200 familias carenciadas del barrio Santa Rosa de Lima”. La crisis de 2000 provocó el cierre de la panificadora, que ya no pudo sostenerse.

Tres años más tarde, sus instalaciones y maquinarias sufrieron las consecuencias de la inundación de los barrios del oeste santafesino. El 15 de abril de 2009, gracias a un acuerdo entre el gobierno de la

provincia de Santa Fe y la Fundación Sara María Furman, la panificadora volvió a funcionar, con tres grandes objetivos: producir pan para ser entregado a los sectores más necesitados; brindar la posibilidad de que un grupo de ciudadanos aprenda un oficio digno; y generar una herramienta para facilitar el proceso de inclusión y reintegración social. Es por eso que quienes hoy trabajan allí son presos con salidas transitorias, otros que recuperaron su libertad, y además jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad social