“No construimos Salud sólo en el hospital, también en el barrio”
Horas antes de asumir, el nuevo director del Alassia, Osvaldo González Carrillo, dialogó con Diario UNO y dijo: “El eje de la gestión será articular y fortalecer el trabajo en red y en el territorio”.

Martes 01 de Abril de 2014

El ministro de Salud, doctor Mario Drisun, puso en funciones ayer al nuevo director del Hospital de Niños Orlando Alassia, doctor Osvaldo González Carrillo. Fue a las 18, en un colmado ateneo del efector, en la ciudad de Santa Fe.

Lo acompañaron Leonardo Martínez y Francisco Sánchez Guerra, coordinadores de la Región de Salud 2 Nodo Santa Fe, miembros del gabinete ministerial, directores de hospitales, trabajadores del hospital, entre otras autoridades e invitados.

González Carrillo venía desempeñándose como coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) desde 2007, es especialista en pediatría y terapia intensiva pediátrica, ex docente universitario en la materia y posee una amplia experiencia en salud pública, desde cuando egresó de la Universidad de Rosario en 1987.

Horas antes de asumir, dialogó con Diario UNO.

—Doctor, ¿cuáles son los desafíos con los que se enfrenta en esta nueva función?

—Muchos. El Alassia es referente en todo el centro norte de la provincia porque es el único hospital de niños que recibe todas las derivaciones críticas y tiene todas las especialidades en lo que a cuidados pediátricos y neonatales respecta. Yo tengo enormes expectativas. La principal es cambiar el eje de atención. En sí, que el hospital no sea el centro donde se produce salud sino que la salud se produzca con la gente y donde está la gente.

—¿Qué implica esto, doctor?

—A ver. El hospital puede ser excelente, aunque si no coordinamos las acciones con los nodos, con la red de atención primaria que incluye a los Samco, Centros de Salud y a los hospitales de menor complejidad, sino hacemos un tendido de redes, no vamos a obtener mejores resultados.

“Un cambio cultural”

—Esa red ya existe, doctor.

—Sí, en ese sentido, la gestión actual ha hecho bien las cosas. Lo que queremos es afianzarla. Se trata de un cambio cultural, tanto en la gente como en los trabajadores de todo el sistema de Salud, fundamentalmente en los centros de salud barriales, que están más cerca de la gente; de modo tal que nosotros recibamos los casos complejos y no las atenciones que pueden resolverse en ese mismo centro de Salud o en el hospital de menor complejidad. Se trata de establecer un ida y vuelta con los efectores (referencia y contrarreferencia).

—Cuando esto no pasa, la guardia se satura de consultas que pueden atenderse en el primer nivel.

—Exactamente.

—¿Por qué cree que sucede, más allá de lo cultural?

—Un poco por lo que dije antes. El Alassia es un referente, la gente le tiene más confianza y piensa que es mejor que un centro de salud. Y eso no es necesariamente así. En los mismos hay médicos de excelente calidad, que pueden resolver la mayoría de las demandas. Es decir, que la población tiene que entender que su patología se puede resolver cerca de su casa.

—¿Cómo se afianza esta red?, ¿cómo se profundiza?

—Con mucho trabajo, mucho diálogo, con mayor conocimiento de los efectores que trabajamos en red, qué es lo que puede contener cada uno y qué no. Porque los problemas que uno ve desde el hospital no son los mismos que se ven desde otros efectores del sistema. Y los centros de salud están muy presionados por la gente para que los deriven al Alassia. Por eso debemos planificar y coordinar cuándo hay que hacerlo, establecer un criterio claro y consensuado.

La gente debe comprender esto y nosotros colaborar en su concientización y sensibilización, en este nuevo cambio cultural. Las internaciones por patologías simples intentamos que se no se hagan aquí.

Para ello existe una sala pediátrica en el hospital Mira y López, de tal modo que los niños en esa zona no tienen que trasladarse hasta aquí. Porque pensemos: no es solamente el chico, sino toda la familia la que debe trasladarse. Y eso es muy desgastante para ellos. Luego tenemos una sala en el Hospital Iturraspe para casos similares.

De manera tal que hay una estrategia pensada cuando eso ocurre y contenemos allí los casos de menor complejidad. Tengamos en cuenta que el Alassia es un hospital de tercer nivel de complejidad y es necesario comenzar a internar en otros efectores, para descomprimirlo.

“Prepararnos para el invierno”

—¿Cuáles son las primeras acciones que tiene planeadas una vez que asuma?

—Dentro de muchas otras, lo crítico es prepararnos para contener las patologías propias del invierno que, según dicen, este año va a ser muy, muy crudo. Como sabemos, eso suele aumentar las atenciones. Vamos a revisar que toda la estructura esté al día.

Los respiradores, la infraestructura, y ver cómo ampliar la terapia, cosa que sucede todos los inviernos, y cómo se estructura. Asimismo, revisaremos el sistema de derivación en el Iturraspe y en el Mira y López para lo cual quizás mañana (por hoy) ya tengamos una reunión para planificarlo. Esto es lo prioritario. Luego vamos a hacer una “radiografía” del hospital en lo administrativo, en lo médico, en todos los aspectos, y avanzar.