Lunes 04 de Agosto de 2014
El joven mozo herido con un arma blanca durante el fin de semana en una fiesta que se llevaba a cabo en el predio UNL-ATE, Joaquín Ojeda, fue dado de alta esta mañana. En el mismo episodio falleció de un puntazo su compañero Lucas Correa de 23 años.
Tras salir del hospital Cullen y participar del sepelio de Correa, Ojeda señaló en diálogo con Aire de Santa Fe: “Tengo mucha bronca. Nosotros fuimos a laburar solamente”.
Sobre los hechos que derivaron en la muerte de su compañero, indicó que “fue un quilombo de la fiesta de 18". "Nosotros fuimos a separar, pero Lucas se llevó la peor parte. Eso no me lo voy a perdonar nunca. No debimos habernos metido”, relató.
Al explicar los posibles motivos del ataque, el joven dijo: “Estábamos separando, porque le querían pegar a mi hermano. Estaban borrachos y lo confundieron. Buscaban pelea continuamente”.
Fuente: Aire de Santa Fe