Lunes 11 de Noviembre de 2013
El pasado viernes 8 de noviembre se conmemoró el Día Mundial del Urbanismo. Miguel Rodríguez, arquitecto, docente e investigador de UNL, al ser consultado en qué situación se encuentra la ciudad de Santa Fe en materia urbanística, expresó: “La situación de Santa Fe es compleja por su tamaño. Es una capital con su historia. Sin embargo, podemos decir que todas las ciudades contemporáneas, más o menos, tienen problemas similares que se manifiestan con características particulares”.
Problemática actual
En este sentido, una de esas dificultades a la cual Rodríguez se refiere, podría ser el factor de movilidad y acceso a la ciudad. El arquitecto afirmó que “los problemas de movilidad urbana incluyen las dificultades para trasladarse, pero éstos son una parte de los problemas que implica la ciudad, además de inconvenientes de crecimiento, de dispersión, metropolización, de extensión de la ciudad de Santa Fe a otras jurisdicciones, como por ejemplo aéreas que no eran pensadas principalmente como urbana y la ciudad las fue adoptando y demandan, de alguna manera, una reconsideración de lo que es urbano y lo que no lo es”.
Mientras tanto los alumnos Juan Aguirre, Lucía Bruschini, Luciano Castro, Cristian D’Andrea, Joaquín Peiró y Juan Zárate, estudiantes de la cátedra Taller de Proyecto Urbano, a cargo del docente Diego Valiente,correspondiente al primer cuatrimestre del 2013, de la Fadu UNL, realizaron un proyecto de intervención urbanística para la ciudad de Santa Fe, con una propuesta que consiste en la posibilidad de estructurar la ciudad a partir de dos ejes principales como “columnas vertebrales”.Por un lado, una estaría definida por sobre la avenida Aristóbulo del Valle y avenida Rivadavia, logrando conectar paseos comerciales como la peatonal San Martín; buscando promover el acercamiento a un espacio público como el Parque Federal, y reordenando el sistema vehicular, permitiéndole al vecino de la ciudad y al turista que la visita, la posibilidad de tener parámetros o guías de orientación para moverse dentro de la capital.
La otra parte, estaría designada por Bulevar Gálvez como “eje madre” de las demás arterias de organización. Vale aclarar que ambos ejes, tanto Aristóbulo del Valle como Bulevar Gálvez, poseen un carácter metropolitano, conectando ciudades lindantes con Santa Fe.
Según lo expresaron los alumnos Juan Aguirre, Joaquín Peiró y Juan Zárate, en estos ejes cartesianos se hizo posible la distribución de los sectores tanto para rubro comercial y disposición de equipamiento de tipo recreativo, comercial y demás. “Cuando mencionamos la trama secundaria de estos dos ejes, ubicamos el uso residencial. Esto significa que hablamos de la idea en la que residen personas”.
Punto de partida
“Para este trabajo pensamos que estos dos ejes que delimitamos como principales, son las arterias más influyentes de la ciudad. Por otra parte, el sector relevado está limitado por Aristóbulo del Valle hasta General Paz, y desde Bulevar Gálvez hasta Salvador del Carril, donde se ubica un gran pulmón verde como el Parque Federal que, a pesar de tener grandes potencialidades, no tiene relación directa con los principales corredores, ni con los demás espacios verdes; es decir, no posee una puesta en valor respecto a su gran escala”, afirmó Juan Aguirre.
Red de ciclovías
Como posibles soluciones a estas problemáticas planteadas se proyectó una amplia red de ciclovías que conectan los espacios verdes de la ciudad: Parque Garay, Parque del Sur, Puerto Casino Shopping –que si bien no es un espacio verde, aun así se considera un equipamiento recreativo y comercial–, el Prado Español, el Jardín Botánico –el que se encuentra ubicado sobre avenida Gorriti al 3.800–, y el nuevo Hipódromo de Las Flores.
Carril exclusivo para transporte público
Teniendo en cuenta las necesidades del santafesino en cuanto a la utilización del transporte público,y observando los inconvenientes del sistema para llegar a todos los barrios, es que determinamos un plan de movilidad, el cual tendrá un colectivo troncal que circule por carriles exclusivos en dichos ejes, y eso garantice un servicio eficaz con mayor aprovechamiento del tiempo.“En tiempo actual, a una persona que se toma un colectivo desde Ángel Gallardo para llegar a su trabajo en zona céntrica le lleva en promedio casi una hora y media. Con esta idea, pensamos que la puesta en marcha del carril exclusivo para el ómnibus troncal mejoraría el traslado en 45 minutos, además de trasladar 150 pasajeros, teniendo en cuenta que un colectivo tradicional solo alcanza a transportar 40 personas”, destacó Joaquín Peiró, de la cátedra Taller de Proyecto Urbano.
Única mano a partir del Puente Negro hacia el sur
Para mejorar la fluidez del tránsito, se propuso convertir la avenida Aristóbulo del Valle en una sola mano hacia el sur, teniendo su retorno por la calle paralela Pedro Vittori, también como única mano. De esta manera, descongestionando la situación actual de dicha avenida, mejorando el alto tránsito de hora pico a través de la onda verde, como por ejemplo el caso de calle Urquiza. La idea es continuar el trazo de Pedro Vittori hasta pasar por debajo del puente ferroviario, y a partir de ahí se continuaría con Aristóbulo del Valle como lo es actualmente”, afirmó Juan Zárate.
Apertura de Martín Zapata
“Si bien la circulación de movilización por el interior de la ciudad se hace más factible de norte a sur y viceversa, por sus múltiples avenidas, no ocurre lo mismo a la hora de transitar de este a oeste o de oeste a este. Por este motivo, que decidimos la idea de realizar la apertura de calle Martín Zapata, tanto para lograr el objetivo mencionado, como para aliviar el tránsito concurrido por sobre calle Salvador del Carril, para ofrecerle al ciudadano otro acceso rápido a un lugar característico de la ciudad, es decir la Costanera de Santa Fe”, manifestaron los futuros arquitectos y urbanistas de cuarto año de la Fadu.
Punto de vista
Según Miguel Rodríguez, en materia urbanística, no todos los problemas tienen una única y exclusiva solución, esa es una particularidad que tiene esta disciplina. “Es probable que los lapsos de tiempos que se manejen en una gestión de gobierno sean de 10 a 20 años, y estos períodos están sujetos a los distintos recursos con los que pueda contar la ciudad, sean de tipo económico, geográfico, etcétera. Por tal motivo, es considerable pensar que este tipo de ideas se miden en años”, afirmó.