Nuevos incidentes en el hospital José María Cullen, a horas de que se instale la garita policial
Este domingo al mediodía se produjeron dos hechos de violencia dentro del hospital: un intento de robo en la capilla y un enfrentamiento entre familiares de pacientes. 

Domingo 11 de Octubre de 2015

Los médicos de la guardia del hospital José María Cullen sumaron este domingo al mediodía un nuevo motivo para esperar con ansias que el martes se efectivice la instalación del destacamento policial que prometió el comisario Héctor Romang, jefe del Nodo Santa Fe de la policía provincial.

Es que el domingo  al mediodía se produjeron nuevos incidentes en los pasillos del nosocomio: primero cuando desconocidos intentaron robar objetos de la parroquia y luego cuando se enfrentaron familiares de pacientes internados. En respuesta, el director del hospital, Roberto Chito, confirmó este domingo que se volvió a ajustar una medida que tiempo atrás se había aplicado: que cada paciente pueda ser acompañado solo por un familiar.

“Con el tiempo, y porque se habían reducido los episodios de inseguridad, esa control se había hecho más laxo, pero tuvimos que volver a implementarlo a raíz de los últimos episodios que afectaron a los trabajadores de hospital y también a los pacientes”, le dijo el domingo a Diario UNO.

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Y agregó: “Tratamos de seguir trabajando como siempre, de continuar brindando el servicio de salud como corresponde. El domingo hubo dos episodios, un intento de robo en la capilla y además, agresiones entre familiares de pacientes. Se produjo una corrida en los pasillos del hospital y tuvo que intervenir la policía para frenar los incidentes y contener a la gente que estaba en el lugar. Sin embargo, la reiteración de estos hechos hace que persista el miedo a trabajar entre el personal del Cullen, por la inseguridad que se vive puertas adentro”.

—A raíz de estos episodios, ¿modificaron las condiciones de atención al público y a los pacientes?

—No, lo que estamos haciendo es ajustar más el control de quienes ingresan al hospital y restringir la cantidad de visitas que puede recibir cada paciente, sobre todo en los horarios de la tarde y la noche. En este momento estamos permitiendo que ingrese a las salas de internación solo un familiar por paciente. Esa medida la habíamos tomado tiempo atrás, pero luego los controles se habían relajado y ahora tuvimos que volver a ajustarlos.

Los incidentes ocurridos el domingo sumaron más motivos para esperar el inicio de funciones del nuevo destacamento policial que, a partir del martes, operará como una unidad de prevención permanente en el efector. “La Unidad Regional I dispuso que el martes comienza a funcionar un destacamento policial dentro del hospital. Ya tiene asignado el espacio físico, es una oficina en la que ya están trabajando algunos agentes”, agregó Chito.

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Una batalla campal 

Mientras tanto, al aire por LT10, el médico a cargo de la Guardia, Santiago Walter, describió cómo fueron los incidentes que se registraron el domingo al mediodía: “Fue como una guerra de pandilla”, aseguró el profesional. “Se encontraron dos grupos de familiares y se pelearon en los pasillos. Y además, se produjo un robo al cura párroco, así que una mujer está detenida”, relató.

“Nosotros también sufrimos la agresión. Nos patearon las puertas de la sala de espera, como siempre”, continuó. Sin embargo, “la gente continuaba su entrada y salida del hospital”, dijo, con indignación, y agregó que un integrante de una de las bandas escapó, mientras que a otro lo detuvieron. “No sé en qué va a quedar esta situación. Hoy podemos dar gracias de que a nosotros no nos ha pasado nada, pero veremos en un futuro qué es lo que vuelve a pasar”, reflexionó Walter. El profesional recordó que el nosocomio ya fue reformado en parte para garantizar la seguridad, pero indicó que aún hacen falta otras medidas pertinentes, tales como restringir el ingreso de gente fuera del horario de visitas.LEER MÁS:

Entre golpes y patadas

Hace poco más de 20 días se produjeron graves incidentes en el Cullen tras la muerte de un joven, que ingresó baleado desde barrio Barranquitas. Los familiares del difunto provocaron disturbios, agredieron a los médicos y patearon las puertas de ingreso al shockroom donde están atendiendo a otros heridos. Además, uno de los familiares se cortó y le tiró sangre a una mujer que se desempeña como seguridad en el hospital. El episodio terminó con la detención del hermano del fallecido.

En ese marco, Francisco Sánchez Guerra, coordinador del Nodo de Salud, adelantó la intención de instalar el destacamento policial: “Estuvimos reunidos con los comisarios Romang y Rodríguez. Ellos acuerdan con nosotros que es necesario una presencia policial sistemática en el efector”.