Lunes 21 de Octubre de 2013
El último viernes, se produjo un nuevo hecho de violencia en un centro de salud de la ciudad de Santa Fe. Se trata de Emaús, dependiente del hospital José María Cullen, ubicado en calle Zavalía 342, en el barrio Centenario. Según el relato de los propios empleados y vecinos, cerca del mediodía hubo tiroteo en las inmediaciones del nosocomio a la vista de los trabajadores y de la comunidad que había concurrido a dicho lugar a atenderse.
Cabe destacar que hace dos semanas había ocurrido otro episodio de estas características en otro establecimiento de salud de la capital provincial. Se trata de la institución ubicada en Lehmann y Ayacucho, en barrio Juventud del Norte, en el extremo noroeste de la ciudad de Santa Fe, donde fueron atacadas las empleadas por dos delincuentes que les exigieron psicofármacos.
Como consecuencia de este nuevo hecho, el Sindicato de Médicos de la República Argentina (Amra) Seccional Santa Fe informa a sus afiliados y a toda la comunidad que hoy no se brindará atención en ese lugar. “Por tal motivo, y debido a la reiteración de este tipo de situaciones que afectan no sólo a nuestros colegas sino también a toda la población, Amra decidió notificar por escrito a las autoridades del Ministerio de Salud que hasta que no se brinden las garantías de seguridad necesarias, los profesionales que prestan servicio en el Centro de Salud Emaús no se presentarán a trabajar desde el lunes 21 de octubre inclusive”, reza el comunicado enviado por el gremio santafesino.
Miedo e indignación
“Alrededor de las 11.30, dos individuos en moto pasaron por el frente del centro a los tiros. Nosotros denunciamos el hecho al 911, la policía vino, estuvo un rato pero nosotros tuvimos que encerrarnos para poder seguir atendiendo”, relató uno de los empleados que cumple sus tareas en el centro de salud Emaús.
“Lo que a nosotros más nos preocupa es que nuestros pacientes generalmente esperan en la calle, hoy (por el viernes) por ejemplo había un par allí que tuvieron que protegerse ante los disparos, y lo que más nos preocupa es que son situaciones que ocurren diariamente y que no se solucionan y en donde los protagonistas son los propios vecinos del barrio”, añadió más adelante.
Cabe recordar que este dispensario estuvo cerrado casi un mes para que se le realicen las refacciones anunciadas por el gobierno provincial, y los trabajadores se reincorporaron el jueves 17, y ya fueron protagonistas de un nuevo suceso en el lugar. Además se encuentra a dos cuadras de la comisaría. Cansado ante las situaciones, piden algún tipo de ayuda para poder llevar adelante su tarea cotidiana de la mejor manera y también resguardar a los propios vecinos, pacientes del centro de salud.
Otro antecedente
El miércoles 9 de octubre, minutos después de las 14.30, dos desconocidos ingresaron al centro de salud Juventud del Norte, ubicado en la esquina suroeste de la intersección que forman las calles Lehmann y Ayacucho, y con amenazas exigieron la entrega de psicofármacos. Como no obtuvieron la respuesta adecuada a sus pedidos, comenzaron a golpear y a cortar con un cuchillo a las empleadas del lugar.
Como consecuencia, Nancy Vanjerte, de 42 años, fue golpeada con violencia en la cabeza y le produjeron cortes en los brazos; en tanto su compañera de trabajo, Mónica Gómez, de 36, también recibió golpes en la cabeza y terminó con traumatismo de cráneo y con excoriaciones en distintas partes del cuerpo, según la constatación de los profesionales médicos que las atendieron en el hospital Cullen de esta ciudad.
Las dos empleadas heridas pidieron auxilio, y los vecinos del barrio denunciaron el suceso al 911 policial. Minutos después arribaron al lugar móviles policiales, que se hicieron cargo de la investigación del violento suceso, mientras las dos trabajadoras heridas fueron trasladadas de urgencia al hospital Cullen.
Como consecuencia del hecho, una masiva concentración de trabajadores de ATE y del Sindicato de Médicos de la República Argentina (Amra) Seccional Santa Fe, manifestó al día siguiente su repudio y bronca por el hecho de violencia sufrido en un dispensario de Juventud del Norte.
“Estamos viviendo una sensación de vacío, fundamentalmente en los barrios más humildes. No se puede mirar al costado frente a este grave problema ni poner como excusa que el Gobierno Nacional no dispone de mayor presencia de Gendarmería. Que convoquen a todos los sectores, a los trabajadores, a las instituciones intermedias, a la escuela, para consensuar medidas concretas. Necesitamos estar seguros en nuestro trabajo y también cuando esperamos el colectivo”, sentenció Jorge Hoffmann de ATE.