Pese al récord de detenciones de motos continúan los arrebatos y las picadas
Vecinos de la Costanera reclaman más operativos. Aseguran que en la zona crecieron los hechos delictivos. En el primer trimestre del año se secuestraron 2.330 rodados en controles en los barrios.   

Viernes 04 de Abril de 2014

Las motos vuelven a ser protagonistas y una vez más están ligadas a los hechos de inseguridad y a las picadas en la Costanera santafesina. Desde la vecinal Siete Jefes denunciaron la falta de controles y manifestaron tener miedo no sólo por los riesgos viales que provocan este tipo de acciones sino también por los robos y arrebatos de los que son víctimas los vecinos en manos de personas que se trasladan en estos vehículos. Desde la Municipalidad aseguran que los controles se llevan a cabo y que en el último tiempo se intensificaron sobre estos rodados.

Mercedes Araujo es presidenta de la vecinal y asegura que “el municipio realiza los controles pero sobre los autos y no en las motos”. “Antes los hacían pero hace un tiempo se dejaron de hacer y nos tiene muy preocupados porque hoy se ven las picadas en todo momento. Los domingos y feriados cuando la costanera está llena de gente se ven más que nunca”, expresó.

Además aseguró que “al no haber control sobre las motos, estos vehículos circulan por el barrio de punta a punta y producen muchos arrebatos en todo momento y de manera constante”. “Estamos intranquilos por las dos cosas. La gente tiene miedo. Hay vecinas que ven una moto y se meten para la casa, ya no quieren salir a hacer los mandados”, dijo más adelante la presidenta de la institución y luego agregó: “Queremos que vuelvan los controles sobre las motos que no se hacen y ayudaría a paliar las dos cosas: la picadas y la inseguridad”.

Más retenciones

Desde el municipio aseguran que a partir de diciembre del año pasado se puso en marcha un nuevo sistema de control de tránsito en la ciudad de Santa Fe. A los tradicionales operativos en las principales avenidas relacionados con la seguridad vial se comenzaron a implementar en el interior de los barrios pero con el fin de colaborar con la seguridad. El mismo apunta principalmente a las motos.

Ya se llevaron a cabo en sectores como Candioti Norte y Sur; y en Estanislao López y Liceo Norte, en Barranquitas, Fomento 9 de Julio, entre otros; además se intervino en las principales avenidas e ingresos a la ciudad. En enero fueron secuestradas 597, mientras que en febrero totalizaron 645 y el mes pasado se trasladaron al corralón municipal 1.088 vehículos.

A partir de que el año pasado hubo un incremento importante de motos retenidas con más de 7.250 vehículos, se pensó en aumentar los controles sobre las mismas. Los principales motivos son el uso del casco, la exhibición de la patente y el traslado de menores.

Es decir que sin dejar de hacer los controles en los lugares neurálgicos como en las avenidas Blas Parera y Gorriti, Peñaloza y Gorriti o Aristóbulo del Valle y French y en la Costanera a la altura de El Faro e incluso más hacia el norte, se tomó la decisión de ingresar a los barrios donde se sucedieron hechos de inseguridad y en los que estuvieron involucrados motovehículos.

“Es así que incorporamos como una nueva perspectiva en el control de la moto que es un vehículo muy utilizado para cometer delitos. Los operativos se llevan a cabo en coordinación con la secretaría de Gobierno porque se pensó no sólo en la seguridad vial sino además en la pública”, explicó el secretario de Control, Ramiro Dall’Aglio.

Resultados positivos

Para el funcionario, los resultados son positivos y sobre todo porque redunda en un doble beneficio porque se actúa desde la prevención y además por una mayor seguridad en la ciudad. “El 67 por ciento de los accidentes que se producen tienen como protagonistas a una moto; y además es un vehículo para la comisión de ilícitos, es por eso que los resultados arrojan un doble beneficio”, agregó.

“Esta intervención viene funcionando muy bien. Incluso el último mes se retuvieron 1.088 motos, es decir que la proyección para este año es de más de 9.000 retenciones, lo cual será muy importante el resultado que va a dar en la seguridad vial porque la sociedad va a tomar más conciencia sobre estos requisitos, y además controlar a las personas que usan la moto para delinquir”, agregó más adelante el funcionario.

En cuanto a las retenciones que se realizaron en el primer trimestre, Dall’Aglio consideró como muy significativo el número teniendo en cuenta que por ser época de vacaciones hay mucho menos tránsito en la ciudad, hubo un 30 por ciento más que lo que se retuvo en igual período pero de 2013. Cabe destacar que de estas 2.330 motos retenidas en los últimos tres meses, 27 fueron derivadas a la dependencia de Sustracción de Automotores de la provincia porque tenían pedidos de secuestro. El año pasado, de todas las retenidas. 140 fueron derivadas a esta dependencia.