A medida que avanza el proceso para darle un destino a los terrenos nacionales que se encuentran detrás de la terminal de colectivos de Santa Fe, diferentes actores empiezan a pedir que se debata cuál va a ser el destino que tendrán esas tierras fiscales. El lunes fueron los vecinos de Candioti Sud los que salieron a mostrar su preocupación y sus interrogantes que esperan empezar a resolver este jueves en una reunión con concejales. El encuentro será, a las 18, en la vecinal Candioti Sud de Marcial Candioti 2899.

La ubicación estratégica que tienen esos lotes -en una de las zonas con mayor potencialidad comercial de la ciudad y en la que se permite la máxima altura de construcción- hace que muchos crean que el único destino que debería dársele sería el de megaemprendimientos inmobiliarios. Sin embargo, hay quienes recuerdan la experiencia de las torres Procrear que se construyeron en el Parque Federal como una experiencia positiva donde la finalidad de esos terrenos, que también eran de la Nación, fue para paliar una necesidad de vivienda que aún no se ha resuelto ni en la ciudad ni en la provincia.

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El excoordinador del Banco de Tierras de la ciudad y actual subsecretario de Gestión del Suelo de la provincia, Lucas Simoniello, consideró que es necesario que el Ejecutivo municipal defina cuál será el destino que se les dará a esos terrenos antes de que el gobierno nacional los subaste.

"Tratándose de bienes públicos debería estar claro el uso que se les va a dar y que el Estado defina dentro de todos los usos posibles, que son más de cien para esos distritos en los que están ubicados, para cuáles se van a habilitar esos terrenos", dijo Simoniello y agregó: "Esto debería ajustarse a un proyecto de ciudad donde se decida qué se debería hacer en esos terrenos. Esperemos no encontrarnos con un martes 13 si no clarificamos qué se va a hacer ahí".

"Si se subastan los terrenos queda librado a lo que el privado quiera hacer con ellos dentro de lo que se establece en el ordenamiento urbano. Son muy amplios los usos y consideramos que no hay que darle un cheque en blanco a nadie", advirtió el también integrante del Centro de Estudios Encuentro para Santa Fe.

Luego, Simoniello agregó: "Estamos de acuerdo con que hay que movilizar ese suelo que ocioso no sirve. Son más o menos 200 millones de pesos que Nación se va a llevar a rentas generales para pagar el acuerdo con el FMI, los intereses de las Lebacs o para obras en no sé dónde. Pero no le va a dejar nada a la ciudad de Santa Fe. Para una ciudad ese dinero es un montón, son 200 cuadras de pavimento con hormigón, por ejemplo".

"Nos llama la atención que el Ejecutivo municipal no quiera salir a captar la plusvalía y que no pretenda que ese dinero quede en la ciudad o que, al menos, no pida que esas tierras se destinen para algo de infraestructura o viviendas. En muchos casos hemos avanzado en ordenanzas anteriores para captar la plusvalía donde se estableció que los desarrolladores hagan las obras de infraestructura, que nos compensen las inversiones con la donación de reservas de tierras y en este caso, que son tierras públicas, no haya ningún tipo de condición", señaló.

Por otra parte, Simoniello dijo que se necesita un mayor equilibrio en la ciudad y que si estos terrenos quedan en manos de unos pocos grandes desarrolladores las inversiones que se hagan en esos terrenos, si no tienen una contraprestación para la ciudad, van a seguir profundizando el desequilibrio. "Es suelo público, por lo tanto el Estado puede decidir sobre el futuro que se le va a dar a las tierras", argumentó.

Hace 10 días el intendente José Corral y Ramón García Llorente, director de Gestión Patrimonial de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) se reunieron con desarrolladores en la ciudad de Santa Fe para avanzar con el proceso Nación y municipio. En ese encuentro se adelantó que para fines de julio o principios de agosto se estarían publicando los pliegos para los interesados en la subasta.