Viernes 25 de Julio de 2014
Con una alta participación de autoridades provinciales, dirigentes políticos, sindicales, de organizaciones intermedias y vecinos se realizó ayer la audiencia pública por las tarifas de agua en la ciudad de Santa Fe. El encuentro se desarrolló durante varias horas en el Aula Alberdi de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL, y allí se escucharon tanto las justificaciones del gobierno para aumentar un 42 por ciento el precio del servicio de Assa como los contra argumentos a tal pretensión.
De las manifestaciones de funcionarios del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente y de la propia Aguas Santafesinas SA surgió la conclusión de que incrementar las tarifas permitirá reducir los subsidios que destina el Estado para un servicio que no se presta en toda la provincia, sino en 15 localidades. O sea, que hoy el conjunto de la población –incluso aquellos que no tienen agua potable– financian con sus impuestos a solo una parte del territorio.
Sin embargo, para el diputado justicialista Mario Lacava detrás del planteo oficial se deja ver una política privatista del gobierno del Frente Progresista porque en lugar de subsidiar un servicio público fundamental solo se busca equilibrar la ecuación económica de la empresa. Entre otras cosas, remarcó que la recaudación provincial de los últimos años permite hacer las inversiones que faltan y también seguir subvencionando el consumo y no trasladar a los usuarios el total de los costos operativos de Assa.
El titular de la mencionada empresa estatal, el ingeniero Sebastián Bonet, fue el encargado de dar las explicaciones de por qué es necesario el incremento. En primer lugar, dijo que la firma tiene costos operativos que en un 63 por ciento se financia con la facturación –lo que pagan los clientes– y el otro 37 por ciento son aportes del Estado provincial, mientras que el 100 por ciento de las obras (unos 400 millones de pesos presupuestados en 2014) dependen del erario público.
En otras palabras, la totalidad de los contribuyentes santafesinos subsidian las inversiones de Assa. Desde 2007 a la fecha, en tanto, el funcionario dijo que siempre fue deficitaria en cuanto a la cobertura de costos de operación con recursos propios: ese año fue del 73 por ciento; en 2008, 65 por ciento; en 2009, 58 por ciento; en 2010, 61 por ciento; en 2011, 53 por ciento; en 2012, 75 por ciento; en 2014, 72 por ciento; y este 2014 un 63 por ciento.
Esos datos solo corresponden a las tarifas, pero al incluir los aportes estatales que van al rubro inversiones se nota aún más el peso de los dineros del gobierno provincial. Lo proyectado para este año muestra que el 57 por ciento de los recursos de la empresa provienen del cobro del servicio y el resto (43 por ciento) es de subsidios. También recalcó que las tarifas de Assa son más bajas que las de otros prestadores.
Fue entonces que recordó que el precio de cada metro cúbico de agua en Santa Fe es de 1,72 pesos; en Aguas Cordobesas es de 2,71 pesos y en la Cooperativa de Sunchales de 7,18 pesos. Además, adujo que el mayor impacto económico que hoy soporta Aguas Santafesinas es porque “los insumos importados de las plantas potabilizadoras mediante ósmosis se cotizan en dólares” y por “el mayor consumo de energía por las nuevas plantas y por las perforaciones que las abastecen”.
Sobre ese último punto, contó que Assa hoy consume de energía eléctrica el equivalente a una ciudad de 230 mil habitantes. Otros aspectos operativos que se suman a la justificación del incremento de tarifas es la “incorporación de nuevo personal con dedicación exclusiva y guardias rotativas”; los “costos de mantenimiento de los predios nuevos y vigilancia de los mismos” y los “mayores controles de laboratorio para asegurar la calidad del agua”.
Por último, Bonet detalló una serie de obras y colocación de medidores que se producirán en los próximos meses en las localidades servidas por la empresa. A la vez el subsecretario de Desarrollo Hídrico del Ministerio de Aguas, Arnaldo Zapata, remarcó que hoy el Estado tiene posibilidad económica finita y desde una mirada solidaria y de inclusión social también hay que dejar recursos para hacer infraestructura en aquellos lugares donde no se cuenta con tan vital servicio; y mencionó los acueductos que están en construcción.
Contra argumentos
Más allá de todas las valoraciones que se escucharon durante la jornada, tal vez el momento de mayor contrapunto entre la versión oficial y las críticas de la oposición se dio cuando tomó la palabra el diputado justicialista Mario Lacava. Su alocución despertó el aplauso de algunos vecinalistas –una gritó una consigna contra la provincia– y dirigentes políticos que estuvieron presentes cuando le enrostró a los funcionarios provinciales que “hay obras que están en la propaganda oficial pero no en el presupuesto”. “Rechazamos el aumento por desproporcionado e injusto”, manifestó el legislador, y criticó a la provincia por haber descongelado las tarifas en 2008 hasta aumentarlas en un acumulado que oscila “entre el 400 y 600 por ciento” en cinco años. “El costo operativo de la empresa Assa en el mismo período se incrementó en un 230 por ciento, muy por debajo del aumento experimentado en la tarifa que paga el usuario”, comparó.
A su vez, dijo que “no es verdad” que se deban subir las tarifas porque la inflación es alta, ya que de 2008 a 2014 ese rubro totalizó un 190 por ciento. “Sin embargo en ese período lo que bajó inexplicablemente, fue la inversión en obras que realizó la empresa y el gobierno. Si en 2008 cada 100 pesos del gasto de la empresa, 30 se invertían en obras, en 2013 cada 100 pesos del gasto solo 15 pesos se invirtieron en ellas”, remarcó Lacava. No obstante, desde las primeras filas del auditorio un funcionario de Assa le quitó validez a esas cifras.
El legislador se dejó interrumpir y se mostró a favor de comparar números en otros ámbitos, y luego siguió con su manifestación. “Si en 2008 la inversión en obras y equipamiento de Assa representaba el uno por ciento del presupuesto general de la provincia de Santa Fe, en el año 2013 esa inversión solo alcanzó al 0,25 por ciento del presupuesto general provincial. Conclusión: creció exponencialmente la tarifa, crecieron, pero menos los costos operativos, creció el presupuesto general de la provincia y no obstante ello disminuyó fuertemente la inversión en obras”, indicó.
Otro momento interesante, de los muchos que hubo, fue cuando un jubilado tomó la palabra para decir que un nuevo aumento no es soportable para el bolsillo de un pasivo. Asimismo, criticó a la política estatal en materia de servicios públicos porque dijo que hace 20 años hicieron en su casa de barrio Sargento Cabral una obra de cloacas, que la pagó, pero que nunca fue conectado. “No tengo cloacas y estoy a 80 centímetros de la red. Encima tuve que hacer un convenio de seis cuotas de 1.700 pesos para que me hagan recién ahora la conexión”, finalizó.