Santa Fe
Domingo 04 de Marzo de 2018

Plaza España: usuarios y vecinos exigen obras en el espacio y su entorno

Está ubicada a pocas cuadras de la Terminal de Ómnibus. Tiene el mobiliario roto y sucio, las veredas intransitables y la iluminación es escasa. Los senderos que llevan a la estación de colectivos están destrozados y son un peligro para el peatón. Los que la usan a diario y los comerciantes demandan una intervención integral de manera urgente.

Por estos días se habla de la nueva concesión de la terminal de ómnibus, de la que por ahora se hace cargo el municipio, pero también toma relevancia el mal estado del entorno. Veredas rotas, poca iluminación y la falta de mantenimiento en general, sobre todo en la Plaza España. Este espacio verde delimitado por las calles Hipólito Yrigoyen, Crespo, Rivadavia y San Luis, es paso obligado para llegar hasta la estación de colectivos.

Pero además, es elegida por los recién casados ya que está frente al edificio del Registro Civil; por los estudiantes que concurren a la escuela Bustos y el ciudadano común que se siente atraído por la frondosa arboleda, ideal para descansar. Hace varios años que este lugar no está en la lista de sitios para actividades, encuentros o celebraciones. Por lo que se ve, el municipio solo le corta el césped, pero no tuvo en el último tiempo una intervención. Tampoco se mejoró su iluminación ni mucho menos se cambió el mobiliario o arreglaron las veredas.

La inseguridad es lo que más denuncian los usuarios del paseo y también los comerciantes de la zona y hasta la comunidad educativa de la escuela Bustos. Todos coinciden en que atravesarla o solamente circundarla de noche es para valientes. En las inmediaciones, la realidad es la misma porque las veredas sobre calle Hipólito Yrigoyen o Crespo son un peligro en cualquier momento del día.

Sus comienzos
Según se registra en las páginas de los libros que contienen la historia santafesina, por el año 1850 el eje comercial de la ciudad se desarrollaba en el puerto y sus alrededores. Existía allí un descampado al que se conocía con el nombre de Plaza de la Carretas, ya que servía de estacionamiento para las carretas que transportaban madera y carbón.

Una década más tarde, se le coloca el nombre de Plaza El Progreso y abarcaba dos manzanas, hasta que en 1876 se redujo a una y quedó delimitada por las actuales calles. Hacia fines de siglo sufrió un nuevo cambio de nombre y pasaó a llamarse Plaza Cristóbal Colón, pero la Ordenanza Municipal Nº 264 del 24 de abril de 1900 instauró en forma definitiva la denominación de Plaza España.

Fue escenario de hechos tan disímiles como la Primera Feria Rural Provincial en 1887 y sede de la revuelta radical de 1893. Con la tremenda inundación de 1905 se convirtió en un lugar para la caza de patos, ya que todo ese sector de Santa Fe fue cubierto por el agua.

En este siglo fue sufriendo distintas reformas, trazándose diagonales y plantando especies vegetales traídas de otros países: roble europeo, ciprés, palmera de Senegal, gomeros, entre otros. En 1992 se le agregó el Obelisco que conmemora el descubrimiento de América, ubicado hasta ese momento en avenida Alem y Avellaneda.

Poco para rescatar
Hoy, ese momento de esplendor comenzó a desdibujarse y pide a gritos una intervención. Las veredas para atravesarla son de tierra, es decir que cuando llueve, el barro es el protagonista. Solo las que la bordean son de cemento, aunque en algunos lugares hay que estar atento porque las roturas pueden jugar una mala pasada.

En la esquina de Crespo y Rivadavia, y San Luis e Hipólito Yrogoyen hay dos paradas del transporte público. Las garitas están destruidas y no cumplen la función de resguardo de los usuarios. Los canteros que contienen los añejos y frondosos árboles están muy rotos y en determinados lugares no se pueden usar para descansar a la sombra.

Hay un pequeño anfiteatro que sirvió de escenario para encuentros musicales. Hoy es el lugar preferido para los recién casados, pero el deterioro y la falta de mantenimiento es notable. Lo mismo sucede con el pequeño obelisco ubicado en el centro de la plaza: lleno de grafitis, en algunos sectores roto, en definitiva presenta un desgaste típico por el paso del tiempo, pero además refleja la falta de mantenimiento.

El mobiliario está integrado por los viejos y típicos bancos de plaza, pero están destruidos y sucios. Lo mismo sucede con las luminarias, son farolas del estilo "globo", en su mayoría con las lámparas quemadas. Hay también una fuente que requiere una restauración porque no solo no funciona como tal sino que además está toda rota.

En definitiva, este espacio verde y público requiere un proyecto que le devuelva ese momento de esplendor y le haga recuperar el lugar de importancia que tuvo en la ciudad, sobre todo en ese sector. El pedido lo hacen los usuarios y también los santafesinos que tienen sus locales comerciales en el entorno y los que a diario la atraviesan.

Tras recorrerla y escuchar a los vecinos y usuarios queda claro que no solo la Plaza España necesita que la mirada se centre en ella, sino que también se tome en cuenta el entorno, las veredas que llevan hasta la terminal, la iluminación y la mejora en general de esas pocas cuadras que, en definitiva, forman parte de la primera imagen que se graba en la retina del que llega a la ciudad.