"Poder escuchar en vivo lo que uno escribe, es muy gratificante"
Hoy en el Centro Cultural a las 20, se realizará el concierto sinfónico coral el Príncipe de Egipto en el marco de la Colecta Anual de Caritas Santa Fe. Rodrigo Naffa, director general de la velada, habló de la interesante iniciativa.

Sábado 08 de Junio de 2013

Lucía Elizalde

Suplemeto Escenario

Esta noche desde las 20 y en el Centro Cultural Provincial (Junín 2457 - Tel.: 4573735), se presentará la adaptación de la música original de El Principe de Egipto, película de Hanz Zimmer para la DreamWorks. Se trata de un concierto sinfónico-coral interpretado por el Coro Extralitúrgico de La Merced, Agrupación Coral Ars Nova, Coral Viva Voce y la Banda de Música Don Bosco, más solistas e instrumentistas invitados; todos bajo la dirección general de Rodrigo Naffa.

Éste es a su vez el director del Coro de La Merced y el arreglador original de la música del filme, especielmente creada para masa coral e instrumentos. La entrada tendrá un costo de $20, que será a beneficio de Caritas Argentinas, en el marco de la Colecta Anual.

En diálogo con Escenario para Diario UNO, Naffa habló del trabajo que realizó con la música del filme, del trabajao que le llevó armar este concierto y de lo que presentarán esta noche con más de 100 artistas sobre el escenario.

—¿Cómo surge el concierto con música de El Príncipe de Egipto?

—Nace de una idea que surgió para el cuarto concierto ecuménico e interreligioso que se realizó el año pasado en el Teatro Municipal, donde participó un coro evangélico, uno católico que dirijo yo, y un coro judío. Entonces como queríamos cantar los tres juntos buscamos una temática central que nos uniera, y encontramos la música central de esta película.

La misma narra una parte del libro del éxodo donde Moisés libra al pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto, lo que es para evangélicos y católicos parte del antiguo testamento y para judíos parte central.

—¿Porqué realizar un concierto con la música de un filme?

—El Príncipe de Egipto es una película de DreamWorks Animation de 1998, que es el primer gran rodaje cinematográfico que pudo hacerle competencia a la fábrica de Disney. Fue un proyecto muy ambicioso con música creada por Hans Zimmer, que es uno de los compositores de música de películas más reconocido y que hizo la banda sonora de Piratas del Caribe, Gladiador, La Roca, El Rey León, y demás.

Y la música que vamos a interpretar son las tres canciones centrales de la película: la del principio, una del medio y la del final. Yo la vi a los 10 años en el cine y siempre me había atraído. Entonces como es muy difícil conseguir la partitura porque está en Copyright en Estados Unidos y era para mi un sueño realizarla, me puse a escribir los arreglos y estuve dos meses escribiendo para banda, coros y solistas.

—¿Cómo fue el proceso de realización de los temas?

—Yo tengo un programa de edición de partituras, entonces iba escuchando el soundtrack original desde YouTube, y con el piano y el lápiz en mano iba escribiendo arreglos para la agrupación que tenemos, que no tiene cuerdas como aparece en el original. Y así iba escribiendo para tubas, trombones, trompetas y demás. Es como que iba escuchando el original y lo iba desgravando, a la par que le hacía los arreglos para coro y banda.

—¿Qué sentiste al escucharla por completo sobre el escenario por primera vez?

—Fue una emoción muy grande. Porque uno escribe algo y lo toca en el piano, pero escucharlo en vivo por la banda y los coros es una experiencia muy gratificante, y en los ensayos generales si bien costó armarla un poco al principio, porque escribí algunas cosas un poco difíciles, después se iba ensamblando todo y era una alegría enorme.

Ni hablar en el concierto donde estaba todo el sonido, con imágenes en pantalla de la película. Asíque fue una alegría muy grande para todos porque además es algo inédito: a esta música como nadie la arreglo antes no se hizo en Argentina hasta ahora. Asíque era como un sueño para todos.

—¿Cómo la llegan a materializar sobre el escenario?

—La llevamos a cabo con la Banda de Música Don Bosco y solistas invitados, luego la repetimos el 4 de abril en la Sala Garay, y en esa presentación estuvo el director de Caritas Santa Fe, que me pidió que la repitamos en el marco de la Colecta Anual que se celebra todos los años.

—¿Quiénes van a participar del encuentro?

—Está el Coro Extralitúrgico de La Merced que dirijo yo, el Coral Viva Voce que dirige Nicolás Loza, la Agrupación Coral Ars Nova que dirige Matías Amicuzi, la Banda de Música Don Bosco que es muy similar a la banda municipal y tiene 35 vientos cuyo coordinador es Jorge Rimondo.

Habrá solistas invitadas que son María Pistoni y Paola Tourn del Coro Polifónico de la provincia, María Paz Ponce del Coro de Niños del Liceo Municipal, Rodrigo Benavídez director de coros y coreuta y Luis Pizzio barítono de La Merced. También participarán músicos invitados y la arpista Victoria Cozzi que va a abrir el concierto con dos breves piezas para arpa.

—¿Toda la masa coral y banda va a interpretar los tres temas?

—Si. Serán 100 personas en escena a la vez. Todas las agrupaciones que te mencione, juntas. El Padre Axel, que es creo el párroco oficial de Caritas, dará unas palabras de bienvenida, luego abrirá la arpista invitada que serán unos 10 minutos, y ahí ya nos subimos todos al escenario, mientras presentan una breve reseña de la historia de la película. Nos acomodamos y haremos todos juntos las tres canciones.

—¿Vos vas a dirigir a todos?

—Si. Yo dirijo todo desde el podio. Habrá 35 personas sentadas tocando, los solistas parados, los coros en las tarimas, y un ballet bailará en la canción del medio, que es el Ballet Rikudim.

—¿Qué mejor manera de poder hacer esto colaborando con Caritas?

—Sí, eso es lo más lindo de todo. El coro que dirijo es el de La Merced, con el que hacemos un repertorio variado pero nuestra pertenencia nos empuja un poco a este tipo de eventos. Pero las otras agrupaciones también se mostraron encantadas en poder participar de esto. La entrada tiene un costo de $20, que es algo simbólico y muy accesible, pero que llenando el Centro Cultural puede llegar a ser significativo.