El intendente Juan Pablo Poletti pasó por "Mañana UNO" y confirmó que el fenómeno de El Niño "ya empezó" y que podría intensificarse entre octubre y enero. La ciudad refuerza su sistema de bombeo, arma centros de evacuados con lugar hasta para las mascotas, y enfrenta el complejo problema de los barrios asentados sobre zonas inundables.
15:47 hs - Jueves 06 de Agosto de 2026
El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, dialogó esta mañana en "Mañana UNO" y repasó el plan que el municipio viene diseñando desde hace meses ante la llegada de El Niño, un fenómeno climático que, advirtió, ya es un hecho y que podría golpear con fuerza inusual a la región.
"El Niño ya empezó": la certeza detrás del pronóstico
Consultado sobre los anuncios de un posible "Superniño" que circulan entre especialistas, el intendente fue categórico: hay 100% de probabilidad de que el fenómeno ya haya comenzado, y su mayor intensidad se esperaría entre octubre-noviembre-diciembre o noviembre-diciembre-enero.
Poletti reconoció la delicada línea que debe caminar la gestión municipal: "Es muy difícil no alarmar a la ciudadanía, pero debemos informar", sostuvo, y remarcó que la planificación arrancó en diciembre del año pasado, en conjunto con la provincia, a través del trabajo con Marcos Escajadillo y Lisandro Enrico.
El municipio, dijo, comenzó apenas asumió con licitaciones de desobstrucción de canales y desagües, anticipándose al recambio de un ciclo de sequía hacia uno de lluvias abundantes.
54 puntos de bombeo: el corazón técnico del operativo
El dato más contundente de la entrevista llegó cuando el intendente detalló la capacidad operativa de la ciudad: 54 puntos de bombeo activos en simultáneo, entre estaciones fijas —como las de la Circunvalación Oeste o el terraplén del este— y estaciones móviles que se montan cuando el río supera la altura del desagüe urbano y hay que cerrar compuertas.
Poletti adelantó además que ya está en marcha una licitación para sumar bombas de backup, indispensables porque los cortes de luz bruscos suelen quemar los equipos: "No las podés llevar a arreglar y esperar 15 días con el agua adentro", graficó.
Refugios, colectivos y hasta lugar para las mascotas
Más allá de la infraestructura hidráulica, el funcionario describió una logística que —según comparó él mismo— recuerda a la organización montada durante la pandemia de COVID-19. El municipio ya firmó convenios con organizaciones sociales para habilitar refugios y con empresas de colectivos para trasladar a las familias evacuadas, y definió centros de evacuación según distintas cotas del río (6 metros, 5,70 metros, entre otras).
Entre los detalles menos visibles del operativo, Poletti mencionó un punto particular: qué hacer con los animales de las familias evacuadas, incluidos los que llegan desde la isla. "¿Cómo vamos a hacer para que nadie pierda ese perro que tanto ama hoy en la familia?", se preguntó. También anticipó que, como el pico del fenómeno coincidirá con las vacaciones escolares, el área de Cultura prevé organizar funciones de títeres, entretenimiento y actividades deportivas en los centros de evacuados para contener a los chicos que no tendrán clases.
La basura, el otro enemigo de las inundaciones
Poletti contó que en los últimos días recorrió estaciones de bombeo junto a vecinalistas y referentes barriales, una iniciativa que forma parte de las capacitaciones sobre los puntos de refugio. El objetivo, explicó, es que los vecinos vean "en primera persona" la cantidad de basura que queda atrapada antes de que el agua llegue al Salado, y así tomen conciencia del impacto que generan los microbasurales.
"La ciudad limpia la hacemos entre todos, no es únicamente que pase el camión de la basura", sintetizó el intendente, quien además pidió expresamente no sacar la basura durante los días de alerta, ya que el agua puede arrastrarla y tapar las bocas de tormenta, generando anegamientos de hasta medio metro en viviendas.
Asentamientos en zonas de riesgo hídrico: el nudo más complejo
Consultado por la situación de los asentamientos ubicados sobre zonas de defensa —en referencia también al descarrilamiento de un tren un día antes en Santa Rosa de Lima, cerca de viviendas precarias—, Poletti admitió que se trata de "un tema complejo" donde se cruzan la pobreza, el déficit habitacional y una contradicción normativa de fondo: la ley nacional Renabap, sancionada hace casi una década sin consulta a los gobiernos locales, regulariza barrios populares aun cuando estén asentados sobre zonas de riesgo hídrico, donde por ordenanza no debería haber construcciones.
"Si del mismo Estado por un lado dice 'no podés estar acá' y por otro dice 'a estos barrios hay que llevarles servicios'...", planteó el intendente, quien remarcó que esas viviendas están ubicadas en valles de inundación, diseñados justamente para absorber el agua y evitar que ingrese a la ciudad. Ante la imposibilidad de un desalojo inmediato, el municipio optó por otra vía: convenios para instalar módulos habitacionales temporarios en terrenos altos, equipados con baterías de sanitarios y duchas, pensados para sostener a esas familias durante el tiempo que dure la crecida.
Obras en marcha: el desagüe Perú y la cárcava del Parque Tecnológico
Sobre las obras concretas que ejecuta el municipio con fondos propios —en paralelo a la inversión provincial en defensas impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro—, Poletti detalló dos frentes:
La reconstrucción del desagüe Perú, en Barranquitas, una cañería de más de 60 años que había colapsado y provocado socavones sobre la plaza homónima y viviendas linderas. Esta obra, que recibe agua desde el Parque Federal hasta el reservorio de la estación de bombeo de la Circunvalación, se completará en los próximos días.
La reparación de una cárcava sobre una obra abandonada por Nación en 2023, que había quedado con apenas 6% de avance en lo que iba a ser la costanera del paseo de la laguna Setúbal. La erosión generada por ese desagüe inconcluso ponía en riesgo los terrenos del Parque Tecnológico Litoral Centro.
Los trabajos, con personal y presupuesto municipal, permitirán desagotar los pluviales de toda esa zona y de la colectora de la ruta 168, y se prevé finalizarlos en los próximos 15 días.