Durante la madrugada de este martes, delincuentes atacaron la camioneta particular del intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, provocando daños materiales y sustrayendo elementos personales
Martes 03 de Junio de 2025
En la madrugada de este martes, el intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, fue víctima de un robo. Su auto fue violentado mientras se encontraba estacionado en una dársena sobre Avenida Freyre, frente al club Rivadavia Juniors, de donde le robaron documentación del vehículo.
Poletti relató el hecho en primera persona y brindó todos los detalles de lo ocurrido: “Cuando salí a las 5.15 de la mañana encontré la ventanilla del auto estallada. El auto estaba estacionado en una dársena sobre Avenida Freyre y tenía la guantera abierta de donde robaron los papeles del vehículo, por suerte no tenía más pertenencias. El matafuegos y la rueda auxiliar no la robaron, fue un momento en el que pasaron, rompieron la ventanilla y agarraron lo que pudieron de la guantera”.
Denuncia al 911
De inmediato, el intendente se comunicó con la policía: “Inmediatamente llamé al 911, llegó la brigada motorizada, pude explicarlos lo que pasó, hice la denuncia como cualquier vecino en la Comisaría 4ta, donde amplié la denuncia y ya quedó en vías de investigación.”
Poletti explicó que el vehículo no solía quedar estacionado en la calle, pero que ese día se dio una situación particular: “Cuestiones de organización familiar, mi hija había practicado deporte y llegó más tarde de lo previsto dejando el auto afuera y surgió esta contingencia. Fue un robo al azar, vieron por allí el auto y me tocó a mí.”
Poletti descartó amenazas
Además, el intendente se refirió al movimiento habitual de la zona: “Enfrente está el club Rivadavia Juniors, que tiene mucha actividad y cuando hay partidos de basket hay mucho movimiento, a veces no se consigue estacionamiento en la dársena.”
Por último, llevó tranquilidad a la ciudadanía y aclaró que no se sintió intimidado: “No tengo ningún tipo de amenaza, vivo tranquilo en mi ciudad y en esta casa desde hace muchísimos años, sigo haciendo mi vida normal, sigo yendo a los mismos negocios de la cuadra. Esto lo tomo como un trago amargo, como le sucede a varios vecinos, me tocó a mí.”