Santa Fe
Sábado 26 de Mayo de 2018

"Por amor a la camiseta", una iniciativa para ayudar a los pequeños futbolistas

A través de este programa con su compra el consumidor colabora para que los chicos de clubes de barrio puedan contar con un equipo de ropa nuevo. El proyecto, que surgió en una empresa familiar, se consolida como el primero de impacto social de la ciudad.

"Por amor a la camiseta" es una iniciativa solidaria que surge del seno de un emprendimiento familiar dedicado a la confección de indumentaria deportiva y empresarial. "A medida que fue pasando el tiempo empezamos a detectar distintos tipos de problemáticas que aquejaban a la sociedad", relata Joaquín Aranda uno de los responsables de la empresa.

Ante esto decidieron brindarle un enfoque más social al negocio familiar para convertirse en un emprendimiento "de impacto social". Este tipo de pymes se caracteriza por poner en primer lugar las resoluciones de problemas que aquejan a la sociedad o al medio ambiente.

"Nosotros atacamos varias aristas como la de falta de oportunidades en los clubes de barrio, la ausencia de trabajo y de equidad entre el hombre y la mujer", agregó Aranda.

A través de "Por amor a la camiseta " un porcentaje de las ganancias de la firma se destinan a confeccionar camisetas de fútbol que son donadas a clubes de barrios vulnerables. A través de "Por amor a la camiseta", siete clubes de la ciudad tienen su equipo entre ellos el Barca, el club de barrio Yapeyú. Los angelitos, la copa de leche Mis Nenitos (de Villa Hipódromo) los chicos del Chaquito, Los Angelitos y el equipo de barrio Loyola, son otros de los clubes barriales que hoy tienen su camiseta por medio de esta iniciativa.

Una de las características novedosas de esta iniciativa consiste en el involucramiento de todas las partes, ya que en el proceso de confección participan tanto hombres como mujeres de sectores vulnerables. "Se trata de personas que tienen una máquina de coser en su casa, y nosotros les llevabamos las telas, los moldes, y trabajan con nosotros", explica el impulsor del proyecto, cooperativas de trabajo, a emprendedores de la economía social.

"Nos gustó la idea de darle una mano a la sociedad. Es por esto que nos propusimos ser el primer emprendimiento de impacto de la ciudad", aseguró el joven. La filosofía surge como una forma de educar al consumidor, ya que comprando un producto estás colaborando con clubes de barrio, personas de sectores vulnerables, cooperativas de trabajo, etcétera.

El origen
"Esto surge porque un amigo estaba trabajando en una de estas instituciones y preguntó si podíamos regalar un conjunto,–recordó Aranda– El primer conjunto se donó a Alto Verde".

Desde ahí en más, el equipo que en la actualidad está conformado por amigos empezó a trabajar pensando en colaborar con aquellos que lo necesitan. "La respuesta de los chicos en principio fue distante, nosotros somos tres a cuatro amigos que llegamos con pelotas y algo para merendar", recalca el joven.

En esa línea el grupo tiene varios objetivos, el año pasado lograron donar seis equipos. Ahora buscarán duplicar el número, algo para lo que deberán aumentar la producción. "A medida que la gente se vaya sumando y comprando, nosotros tenemos la posibilidad de seguir ayudando a clubes de barrio y darle una mano a las personas que se encuentran en una situación desfavorable", afirma Aranda.

El año pasado el programa fue convocado a través de Sistema B, una organización que nuclea emprendimientos sociales que buscan solucionar problemáticas sociales y de esta manera se convirtieron en el primer emprendimiento de impacto social de la ciudad. "Es un orgullo que nos hayan convocado a ese evento donde hay empresas muy importantes", sostiene el emprendedor.