Por el calor aconsejan mantener la cadena de frío de las comidas
Ante las altas temperaturas y los cortes de luz, muchos alimentos pierden su condición para el consumo. Un experto en higiene y seguridad alimentaria brindó consejos para tener en cuenta.

Lunes 23 de Diciembre de 2013

El efecto de la ola de calor que se posó sobre el territorio argentino persistirá hasta la noche de Navidad, según los informes emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). En las próximas horas se avecina un nuevo aumento de las temperaturas máximas, que en el país alcanzarían picos de hasta 40 grados.

Las altas temperaturas que se registran en la ciudad, muchas veces derivan en los cortes de energía. Con suerte la suspensión de este servicio puede durar minutos, pero en caso de que éste se prolongue, es necesario resguardar los alimentos de la mejor manera posible y estar atentos al estado de los productos que se consumen en estas fechas festivas.

Para descartar dudas y generar certezas, Diario UNO dialogó con Alejandro Gabriel López, técnico en higiene y seguridad alimentaria y consultor en seguridad alimentaria y bromatología.

—En caso de que haya cortes de luz, ¿cuáles son los pasos a tener en cuenta para mantener la cadena de frío de los alimentos?

—Ante las altas temperaturas y la posibilidad de cortes de energía eléctrica, es necesario estar atento a los alimentos que requieren del frío para su conservación. Así, un freezer lleno mantendrá la temperatura aproximadamente por cerca de 48 horas (24 horas si está a medio llenar) y al no permitir que circule el aire más caliente en su interior, los alimentos se van a mantener fríos por más tiempo. En cambio, si el congelador o freezer no está lleno, es recomendable agrupar los paquetes para que formen un “iglú” y así protegerse unos a otros, o colocar bolsitas de hielos sobre los alimentos.

Y añadió: “En el caso de las heladeras que no posean freezer, si el corte de luz se prolongara por más de cuatro horas, es importante colocar los alimentos en heladeras portátiles o en un recipiente hermético con hielo, lo que evitará el calentamiento de los alimentos por un tiempo, permitiendo así su conservación. Por otro lado, deberá evitarse abrir constantemente las puertas de heladera y freezer para que éstas no pierdan el frío y de esta manera se pueda mantener sobre los alimentos con el objetivo de que no se vean afectadas la inocuidad y calidad de los mismos”.

—¿Cómo uno puede darse cuenta de que la comida no está en buen estado?

—Los aspectos que se alteran con facilidad en los alimentos son las características organolépticas, es decir el color, textura, olor y sabor. A partir de esta apreciación sobre el producto podremos determinar en forma sencilla si el producto responde a las condiciones normales de aptitud para ser consumido. Además, hay que tener en cuenta si la conservación de las materias primas fueron las adecuadas y si el proceso de cocción fue el correcto; atendiendo a estas pautas los alimentos que requieren refrigeración deben conservarse a temperaturas entre 0 a 5° C y la temperatura de cocción completa de los alimentos debe ser de 70° C en el centro del alimento.

—¿Qué alimentos se recomienda consumir en jornadas de excesivo calor y cuáles no?

—Los alimentos más recomendables son las frutas, hortalizas y todo tipo de vegetales. Otras medidas a tener en cuenta con estas altas temperaturas pueden ser: ingerir más líquidos independientemente del tipo de actividad, sin esperar estar sediento. Evitar bebidas con cafeína, alcohólicas o muy azucaradas. No exponerse al sol demasiado tiempo o en horarios en que los rayos solares llegan más verticalmente. Reducir la actividad física cuando el calor es excesivo o en locales cerrados. Ingerir al menos dos vasos de líquido por hora en estas circunstancias. Descansar con frecuencia a la sombra. Usar ropa ligera, holgada y de colores claros. No permanecer en el interior de vehículos estacionados al sol o cerrados. Tener especial cuidado con niños menores de cuatro años, personas mayores de 65 años y enfermos.