Cerró sus puertas Only VI, el bar de Paseo Colón al 700, en el barrio porteño de San Telmo. Es uno más de los negocios gastronómicos que no pudieron resistir los altos costos de las tarifas y la merma de clientes por la crisis económica. Pero no es un local cualquiera, es el bar donde se encuentran Ricardo Darín y Guillermo Francella en "El secreto de sus ojos".

En una de las escenas más recordadas de la película de Juan José Campanella, que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 2010, Pablo Sandoval, en la piel de Francella, pronuncia uno de los parlamentos más memorables del cine argentino, una reflexión, que resulta clave para que pueda ser capturado el asesino que se encuentra prófugo.

"¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión...", le dice Sandoval a Benjamín Espósito, el empleado judicial obsesionado con esclarecer el asesinato de una joven que revela una siniestra trama de los servicios de inteligencia.

El local donde funcionaba Only VI, que había sido declarado de interés cultural por la Ciudad de Buenos Aires, está vacío. En la película de Campanella, el bar era la oficina de Sandoval y, para que tenga la apariencia que demandaba el guión del filme, se le hicieron varios cambios. Así y todo, sus parroquianos lo reconocieron ni bien lo vieron en la pantalla grande.