Martes 21 de Enero de 2020
Las geoceldas que se colocaron en estos últimos años en las calles de Colastiné significaron una importante mejoría para el estado y mantenimiento de las calles de arena del barrio.
El sistema consiste en paneles de tiras de polietileno de alta densidad soldadas entre sí que conforman una estructura de confinamiento para la arena. Para su instalación se prepara en la calle una especie de “caja” en cuyo fondo se coloca una malla geotextil que deja pasar el agua y por arriba de esta malla se coloca la “geocelda” que, en cada una de las celdas (tipo panal), va conteniendo la arena y evita que la misma sea llevada por el agua de lluvia; finalmente por encima del borde superior de las geoceldas se coloca una nueva capa de arena.
Se colocaron sobre las calles Las Macluras, Mocovíes, Chanaes, San Franciso de Asís, Magnolias, Curupíes, Las Moras, Los Eucaliptus, Los Talas, pero necesitan de un cuidado especial.
Con el correr de las semanas, y según la cantidad de lluvias registradas, los vehículos que circulan van llevando en sus ruedas la arena que está húmeda en la capa que se encuentra por arriba de las geoceldas y, por lo tanto, es necesario ir reponiéndolas para que no queden expuestas, con riesgo de roturas.
El trabajo de reposición de arena por sobre la superficie de las geoceldas se ha venido realizando en forma muy deficiente en las últimas semanas, quedando expuestas en muchos sectores y sufriendo en estos días diversos tipos de daños.
Pero resulta también preocupante que cuando el municipio hace el trabajo de emparejado y recomposición del suelo –y debido a que las geoceldas se encuentran “expuestas”– las motoniveladoras han arrancado pedazos enteros de geoceldas.
En tal sentido, la concejala Inés Larriera manifestó: “Es muy penoso ver cómo las geoceldas de Colastiné que tanto le han costado a la ciudad y que significaron una enorme mejora para la circulación en el barrio, se estén destruyendo de esta manera. Corremos el riesgo que en pocos meses pierdan su vida útil. Y lo que más nos llama la atención es que es el propio municipio, el que por omisión o por un accionar negligente ha llevado a esta situación”.
“Hemos ingresado un proyecto al Concejo Municipal en donde solicitamos que el Ejecutivo corrija en forma urgente esta situación, disponga de los operativos de reposición de arena en tiempo y forma, y que las tareas se hagan como corresponde para que las motoniveladoras dejen de romper las geoceldas”.
