Miércoles 19 de Febrero de 2020
A través de un proyecto, un grupo de vecinos de la zona norte de la localidad de Santo Tomé busca independizarse para lograr una autonomía de gobierno con presupuesto y administración estatal propia. Luego de años de elaboración de estrategias, UNO Santa Fe dio a conocer de qué se trata la iniciativa y que buscan fundar el lugar bajo el nombre Villa Pai Sumé.
Al indagar en los motivos de la elección del nombre, uno de los representantes de los vecinos, Darío Claría del barrio 2 Lagunas, explicó a UNO Santa Fe: "Fueron nombres tirados, hemos estado hablando y surgió de una de las tantas reuniones. Pai Sumé era un indígena que era un poco místico, que la gente lo confundía con Santo Tomás de Aquino. Fue habitante de esta zona y en virtud de eso nos parece un nombre apropiado. Es una muy linda historia sobre Pai Sumé que no ha sido realzado en los medios ni en la historia local. Pero era místico".
Pa'i Sumé es una figura mítica guaraní, interpretado por las leyendas del Paraguay como un héroe. Algunas versiones indican que sería quien le comenzó a dar uso a la yerba mate, y le enseñó a su comunidad su uso en el mate, y sobre agricultura para sembrar maíz y mandioca. Esta personalidad cobró fuerza en la época de las primeras conquistas europeas, cerca de 1580, cuando comenzaron a forjarse vínculos con los jesuitas. Muchos historiadores señalan que usaron a este personaje para asociarlo con Santo Tomás con el fin de adoctrinarlos y hacerles creer que era él quien había anunciado la llegada de los católicos.
En las historias paraguayas, Pa'i Sumé era hijo o enviado del creador Ñande Ru Vusu y tenía por misión enseñar sobre religión, ética, la vida comunitaria y la relación con otras localidades. Era relatado como un ser que hacía muchos milagros, y por este motivo los religiosos interpretaron que debía tratarse de su santo. Incluso en algunos lugares con herencia guaraní aún se dice que cuando se ceba, al primer trago se lo deben dedicar a Santo Tomás, quien a su vez sería realmente Pa'i Sumé.
Otros relatos adjudican que Sumé, Zumé, Tumé o Tomé era un hombre alto, de barba blanca y gran sabio, que andaba por América enseñando agricultura y religión. Y que, terminada su misión se volvió al mar, dejando huellas de sus pisadas y que prometió regresar algún día para continuar su trabajo civilizador. En Paraguay se encuentran estas pisadas (Santo Tomé pyporé) en diversos cerros: Tacumbú (Asunción), Santo Tomás (Paraguay), Cristo Rey (Caacupé), Yaguarón. Los originarios usaban, para sus viajes a la costa y al Paraguay, un sistema de caminos conocido con el nombre de “Peavirú”', y también con el nombre de “Camino de Santo Tomás”, porque marca los lugares por donde anduvo el Pai. Historias calcadas con este mismo santo hay en México y en otros lugares de América y Asia. Incluso, arqueólogos brasileños descubrieron a través de los relatos vinculados a esta figura que había una comunicación entre Brasil y Perú antes de la conquista con caminos.
También se dice que Sumé ejerció el papel de legislador, prohibiendo a algunas tribus la poligamia y la antropofagia. En una leyenda, se cuenta que algunos originarios enfurecidos por la limitación de su sexualidad, le prendieron fuego a su casa. Otros dicen que fue blanco de flechas o que lo ataron a una piedra y lo arrojaron al río.