Cerca de dos mil kilómetros separan la ciudad de Santa Fe del mítico Morumbí, el estadio en el que el 2 de agosto Colón de Santa Fe se enfrentará al San Pablo de Brasil.

Será una opción más accesible para los sabaleros que intentan ver a su equipo en condición de visitante en una copa internacional, a diferencia de lo que fue el primer encuentro por Copa Sudamericana, que se disputó en Venezuela frente al Zamora.

La elección de cómo viajar a San Pablo (principal centro financiero de Brasil y una de las ciudades más pobladas del mundo) estará ligada seguramente al bolsillo.

Con la fecha definida del partido, ya se puede consultar con precisión el costo de los vuelos para la semana en la cual se va a desarrollar el mismo.

Un vuelo a San Pablo, con salida desde Rosario y escala en Aeroparque tiene un costo al día de la fecha de 402 dólares, lo que representaría (con el cambio actual) 10.211 pesos (ida y vuelta).

Otra de las opciones es salir directamente desde el aeropuerto de Sauce Viejo. Con una escala en Aeroparque, un vuelo de Aerolíneas Argentinas cotiza 435 dólares; es decir, unos 11.049 pesos (precio de ida y vuelta, aunque con regreso a Rosario y no a Sauce Viejo).

Por tierra

Llegar en auto es un desafío importante, aunque no descabellado. Se deberán hacer aproximadamente 1.940 kilómetros. Sin detenerse, algo no recomendable y riesgoso, serán aproximadamente 24 horas de viaje.

Si pensamos que un auto/camioneta podría tener una autonomía de 10 kilómetros por litro de nafta, se necesitarían 194 litros para llegar a San Pablo.

Traducido en pesos, se necesitarían 5.500 pesos en combustible para llegar y una cifra similar para volver. Si suponemos que en un vehículo puedan viajar hasta cuatro ocupantes, el costo sería de 2.750 pesos por persona.

Tanto al servicio aéreo como el viaje en auto se le deberá sumar dos noches de alojamiento. Una habitación doble con desayuno incluido en un hotel tres estrellas, a 20 minutos del centro de San Pablo, se puede conseguir desde los 1.200 pesos la noche. Dependerá de los gustos, la comodidad y el bolsillo de cada hincha sabalero.