A mitad de febrero, los vecinos de Alto Verde comenzaron a ver rajaduras y desprendimiento en algunos sectores de la defensa. Todo comenzó al compás del descenso del río Paraná, luego de una intensa crecida que dejó una escalada en el puerto local de 1,17 metros en un mes y algunos días.

Las roturas se pueden observar en varias sectores, aunque los vecinos señalan como situación complicada es frente a la sede parroquial Jesús Resucitado, ubicada en la manzana 2. Se trata del anillo defensivo que protege al barrio costero de Santa Fe y que, según desde la vecinal, desde su inauguración a la fecha no se ha concretado ningún control, arreglo o seguimiento.

La situación fue planteada ante Defensa Civil de la provincia, quien se hizo presente en el lugar. Funcionarios del área que conduce Marcos Escajadillo llevó tranquilidad luego de revisar el estado de la defensa y de comunicar que no corren peligro las edificaciones ubicadas del otro lado de la defensa. Igualmente, desde la vecinal de Alto Verde informaron que se solicitó que se arrojen gaviones o trozos de asfalto para su contención.

Desde la comisión vecinal informaron que mil metros antes, a la altura del Centro de Salud, camiones volcadores de la Municipalidad de Santa Fe reforzaron ese sector de la defensa.

En diálogo con UNO Santa Fe, Hugo Cabrera, integrante de la vecinal comentó que la situación más comprometida se encuentra a la altura de la manzana 1. "Ahí atrás, se está desmoronando, y corre peligro. Se está trabajando, están tirando camiones de tierra como para aguantar. Esto no es de ahora y lleva bastante tiempo".

"Lo que eran los cercos de las casas están desmoronados. Vos hablas con algunos vecinos que tenían su rancho y casa, tuvieron que trasladarse y construir más atrás porque se va cayendo", describió el referente barrial.

Cabrera dijo que la idea es realizar un seguimiento del comportamiento de las defensas para luego tomar decisiones. Señaló que el gobierno municipal está al tanto de la situación, como así también el Ministerio de Infraestructura.

"Ellos dicen que no corren peligro las viviendas. Pero nosotros queremos una evaluación de cuál es el estado del terraplén. Ellos (defensa civil) están monitoreando con gente de la Municipalidad y con el ministerio de infraestructura, para realizar el seguimiento. En base a eso podremos actuar", apuntó.

El integrante de la vecinal reconoció que el objetivo es evitar un problema mayor. "Si se desmorona esa parte, nos vamos a volver a inundar, como antes. Cuando nos hicieron la obra, los únicos que se inundan es la manzana dos o tres pero es por agua de lluvia, porque funciona como palangana", describió.