Históricamente en la Argentina, los créditos hipotecarios se barajan como la primera herramienta considerada por quienes pretenden acceder a una vivienda propia. En ese contexto, cuando en 2016 el Gobierno Nacional puso en marcha la línea ProCreAr que presentaba como vedette la posibilidad de solicitar el préstamo a una cuota similar a la de un alquiler, la demanda fue masiva en todos los bancos adheridos.

Pero la mayor concentración se dio en el Banco Nación, el cual en Santa Fe llega a tener un tiempo de resolución que supera los cinco meses, panorama que actualmente está dificultando la concreción de los pedidos. Testimonios de solicitantes preocupados por esta situación se multiplicaron en los últimos días en los canales de comunicación de este medio, sobre todo tras la disparada del precio del dólar.

"Ahora no sabemos si se va a seguir sosteniendo la intención de venta", "nos aumentaron el precio de la casa", "tenemos miedo de que se nos caiga el crédito", son algunas de las tantas frases que se repiten en los mensajes. Los mismos resultan "entendibles" de acuerdo al análisis del escenario actual que hizo en diálogo con UNO Marcelo Tomas, representante de la Cámara de Empresas y Corredores Inmobiliarios de Santa Fe.

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"Lo que pasa con el ProCreAr tiene una sola respuesta y esa es que ningún banco tiene la estructura para resolver la gran demanda que hubo", aseguró, al tiempo que explicó que los procesos de averiguación de datos para determinar la factibilidad de solvencia del demandante son dobles en el caso de estos planes de financiación porque "además del pedido de crédito se resuelve entregar un subsidio".

En este sentido, Marcelo Tomas puntualizó que a los trámites de pedido de papeles en regla, de escritura, catastrales y demás, en ProCreAr se agrega un paso más que es el que regula Ansés para la aprobación del subsidio. "El tiempo de este circuito administrativo resulta una locura para el mercado inmobiliario, sobre todo en un contexto como el actual", destacó el agente inmobiliario.

"Es por todo este proceso que se presenta como indispensable la política de dolarizar el valor del inmueble, porque es la única manera de darle la seguridad al propietario para la espera de semejantes plazos de espera. Y así se dificulta hoy al comprador, que está complicado si cerró la reserva el diciembre a un dólar a $18 y se enfrenta a la cotización actual de $23", sentenció el referente del Ceci.

Y remarcó: "La renegociación al momento del cierre puede ser una salida, pero generalmente eso se hace considerando la buena voluntad de las partes, entendiendo también que generalmente quien vende lo hace para comprar otra cosa y necesitará que el nuevo valor le siga sirviendo".

Por otro lado y para finalizar, Marcelo Tomas hizo una valoración personal de los créditos ProCreAr UVA y en ese sentido comentó: "Sin dudas se trata de una línea de crédito muy interesante, pero para un país que no tenga los procesos inflacionarios que tenemos nosotros. Porque si miramos el caso de cualquiera que haya tomado el préstamo en 2016 veremos que no solo se incrementó notablemente su cuota sino también la deuda. El valor del UVA en ese año era de $10,86 y hoy supera los $26, lo que significa que si pidió un crédito de, supongamos $1.000.000 de capital, hoy está debiendo $1.700.000 y lleva dos años pagando".