Jueves 07 de Noviembre de 2013
En los últimos meses, los choferes del transporte público de pasajeros por colectivos denunciaron numerosos hechos de inseguridad que se produjeron en el interior de los vehículos, con consecuencias materiales y agresiones físicas a las víctimas.
Atento a la situación de riesgo y desprotección que esta situación genera tanto para los trabajadores como para los pasajeros, ingresó un proyecto de ordenanza en el Concejo Municipal santafesino para que todas las unidades que prestan ese servicio dispongan de “al menos, una cámara de video vigilancia en su interior, que será monitoreada por el Centro de Monitoreo de la Ciudad de Santa Fe”.
La propuesta del PRO sugiere además que se informe de manera clara y permanente, mediante la cartelería correspondiente, la existencia de estas videocámaras en los rodados mencionados; y que se pene a las empresas que no cumplimenten esta exigencia.
“Cabe destacar que la medida que propongo ya ha sido implementada con éxito por la impresa Patagonia Argentina, en Comodoro Rivadavia”, manifestó el concejal del PRO en Santa Fe, Tomás Norman, en diálogo con Diario UNO.
Luego agregó: “La idea ha comenzado a ser discutida también en la provincia de Mendoza, entendiendo que «la mayoría de la población se traslada a diario en los medios de transporte publico, sobre todo colectivos, por lo que vemos de suma importancia la incorporación de videocámaras que permitirán tanto el control de la seguridad general de los pasajeros, así como la inspección del cumplimiento en el pago del pasaje haciendo el sistema mas simple y eficaz»”.
En la misma línea de fundametación, el edil continuó: “La colocación de cámaras de seguridad en el transporte público ha sido considerada, también, por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires donde no solamente se incorporó la videovigilancia en el colectivo urbano sino también en el sistema de subtes y el gobierno nacional prometió la instalación de cámaras de seguridad en las instalaciones fijas ferroviarias de las Líneas Mitre y Sarmiento”.
Y concluyó: “La medida que propongo sería beneficiosa no solamente para los pasajeros sino, también, para los choferes, que no han estado ajenos a las situaciones de inseguridad. Sin ir muy lejos en el tiempo, hace menos de un mes, en el barrio Centenario, dos choferes de las líneas 4 y 5, con minutos de diferencia, padecieron asaltos con armas de fuego”.
En los fundamentos de esta iniciativa, el concejal Tomás Norman se refirió también a un ataque ocurrido hace poco más de un mes en la capital provincial: “El lunes 30 de septiembre, María Rafaela Lalli, de 14 años, se subió a una unidad del transporte Kieffer para regresar a su hogar, en uno de los countries aledaños a nuestra ciudad. En la intersección de avenida López y Planes y calle Iturraspe, cuatro jóvenes –entre ellos un menor de ocho años– se subieron al colectivo y, una vez arriba del mismo, expresaron sus verdaderas intenciones: asaltarlo”.
Y continuó: “Seguramente, los padres de Rafaela le habían repetido innumerables veces que no debía resistirse a un robo. Sin embargo, probablemente movida por el hartazgo y la impotencia que sentimos todos los vecinos, la joven se negó a entregar un bolso de cuero y su celular y uno de los asaltantes le disparó en el muslo. Rafaela no se dio cuenta del impacto, se levantó y, entonces, el malviviente volvió a gatillar, rozándole la bala el corazón”.
“Los asaltantes escaparon y el chofer avanzó por calle Iturraspe hasta ingresar a la autopista, frenó frente a la nueva comisaría 28ª y alertó a la policía sobre lo que había ocurrido. Los oficiales trasladaron a Rafaela al hospital de niños Orlando Alassia, donde le practicaron las curaciones y más tarde confirmaron que su estado de salud no revestía gravedad”, describió con minuciosidad el edil.
Tras la crónica informativa, el concejal indicó: “Hoy, gracias a Dios, no tenemos que lamentar ninguna muerte, pero la situación no puede continuar así. Hemos llegado a la desprotección total: en la calle, en nuestros hogares e, incluso, en el transporte público, nuestros bienes y nuestras vidas corren peligro”.
“La Kieffer es la línea de colectivo que utilizan los vecinos que viven en los tres countries que se emplazan sobre la autopista para venir a la ciudad a trabajar, a educarse, a practicar deportes. Esta vez, el hecho de inseguridad ocurrió sobre un transporte interurbano pero recordemos que, a principios del mes de agosto, pasadas las 5 de la mañana, un joven de 18 años subió como pasajero a un colectivo de la Línea 8 y asaltó a las personas que viajaban en esa unidad”.