Lunes 03 de Septiembre de 2018
Más de cuatro mil personas se concentraron para marchar hasta Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) desde la ciudad universitaria ubicada en barrio El Pozo. El sol acompañó el largo camino recorrido de la columna por Bulevar Pellegrini, desde las 16, con el centro de estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC) a la cabeza. Hubo una notable falta de seguridad en el operativo del tránsito; tan solo cuatro policías para cortar las calles y desviar los vehículos motorizados cuando avanzaba una marea que ocupó por lo menos seis cuadras de cola. Al margen de esa situación, el reclamo a favor de la educación pública y de calidad, y en contra de los dichos del Presidente sobre los docentes universitarios y el modelo económico del gobierno nacional, fue contundente.
Antes de empezar el acto en la explanada, anunciaron a través del micrófono que el centro de estudiantes de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas tomó el edificio luego de haberlo decidido en asamblea. Así, se suman a la FHUC, a la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) y al Instituto Superior de Música, siendo tres del total de diez facultades que tiene la UNL. En total son 57 las universidades que se encuentran de paro y son 50 las facultades tomadas en el país. La primera fue la de Humanidades que ya lleva una semana entera ocupada por estudiantes que se organizan en grupos para pasar el día, cocinar, comer limpiar, pasar la noche y generar actividades educativas o culturales para cada jornada de manera pacífica.
Lo que no pasó desapercibido ni en los carteles sostenidos bien en lo alto, ni en los cantos ni en el documento que se leyó al final fueron las palabras que el presidente Mauricio Macri dijo en la mañana del lunes sobre la situación actual de la paritaria docente: "Claro que querría darle más aumento a los profesores universitarios, también a los enfermeros, a los policías. Me encantaría tener más presupuesto para ciencia y tecnología, donde se construye el futuro del país", luego de preguntarse: "¿Quién puede pensar que yo no querría pagarle a todos los profesores universitarios todo lo que piden?". Y agregó: "Nuestro problema es que para empezar a construir el país que queremos, para hacer todas esas cosas y más, tenemos que equilibrar nuestras cuentas (...) Cualquier estrategia de desarrollo tiene que empezar por ahí, con un Estado que gaste menos de lo que ingresa".
Al mismo tiempo, a lo largo de la jornada de protesta la mayor parte del tiempo se apuntó contra la Franja Morada (la rama joven de la Unión Cívica Radical) por no tomar una postura opositora que interpele al frente que se supone que compone, y por catalogar a las tomas de las facultades de "violentas". Sin embargo, un grupo reducido de militante se hizo presente y participó del evento, aunque no se sumaron a las adhesiones ni a los comunicados leídos.
Los primeros que tuvieron una rápida respuesta fueron los representantes de la Asociación de Docentes Universitarios de la UNL (ADUL): "Nos llevaron a un punto donde tuvimos que decir basta. No volveremos a las aulas hasta que no reconozcan a los trabajadores. Hacemos paro por tiempo indeterminado porque ya es evidente que el plan es destruir la universidad pública. Es un plan de negocios para hacer la educación privada. Atentan contra la forma de igualdad más importante que ha conquistado el pueblo argentino que es la educación gratuita, universal para todos".
Además, describió que los representantes del gremio se encontraban en Buenos Aires en las negociaciones paritarias con el ministerio de educación de la Nación. Pasadas las 20, Mariana Carminatti reveló a UNO que aún no habían llegado a un acuerdo y que aún se encontraban reunidos.
Por su parte, los becarios de Conicet apuntaron: "Este gobierno es un modelo agroexportador, nos vacían. No les importa la producción nacional ni los desarrollos tecnológicos. No creen que con ellos podemos transformar y aumentar el valor de las exportaciones y sacarnos de la reprimerización de la economía. No necesitan de un pensamiento crítico, ni de una generación de conocimiento que es lo máximo que una nación puede jactarse. nos violentan institucionalmente. Tenemos que mencionar la responsabilidad que tiene el ministro o exministro Lino Bañarao en este conflicto, como también del presidente del Conicet, Alejandro Ceccatto, y de todos los directores de Conicet que se sientan detrás de sus escritorios y no reconocen el ajuste de este gobierno. También a los rectores que hacen lo mismo y no salen a defender la educación, la ciencia y la tecnología. Defendamos la universidad pública en la que con orgullo nos caímos, defendamos a la ciencia y a la tecnología nacional y soberana para que este país crezca".
En tanto, los estudiantes de la FHUC se expresaron de manera colectiva a través de un documento que recordó la Reforma Universitaria de 1918 para defender la educación pública y que mostró su desacuerdo con las políticas del gobierno nacional, exigió bienestar estudiantil, mayor presupuesto, recomposición salarial a los docentes, partidas para la Universidad Tecnológica Nacional y la implementación de educación sexual integral en todos los niveles educativos, entre varios puntos destacables más.
La pregunta: "¿Por qué estamos hoy acá?" fue la disparadora de un texto que no dejó lugar a reinterpretaciones: "Vinimos para repudiar el feroz ataque que sufre la Universidad. El gobierno nacional presidido por Macri recortó el presupuesto universitario en 3 mil millones de pesos, lo cual implica una reducción del 23% de los fondos destinados a funcionamiento; anunció, entre otros, el cierre del Ministerio de Ciencia y Tecnología y el de Salud; afectó las carreras de miles de cientistas, restringe el acceso a becas Progresar e implementó el Plan Maestro, el Sistema de Reconocimiento Académico y la Resolución 1254: todas medidas tendientes a cumplir con el pacto entre el Gobierno y el FMI que pretende colocar a la Universidad al servicio del mercado".
Asimismo, expresaron: "Vinimos a repudiar al Presidente Mauricio Macri, al ministro de Educación Alejandro Finocchiaro y a la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavella. Hacemos responsables a estas figuras de la situación agobiante que padece en este momento el Sistema Universitario. Asimismo, repudiamos los dichos de Albor Cantard –ex rector de la Universidad Nacional del Litoral, ex secretario de Políticas Universitarias y actual diputado nacional por Cambiemos– para quien en nuestras universidades sobran docentes, cuando en realidad faltan estudiantes. Y también, repudiamos los dichos de la Diputada Nacional Josefina Mendoza, expresidenta de la Federación Universitaria Argentina por Franja Morada, quien niega este desfinanciamiento atroz y asegura que el ajuste no existe".
Y reconocieron: "Es la primera vez en la historia de la UNL que la bronca nos conduce a forjar una articulación en pos de la unidad" de todas las agrupaciones estudiantiles. En este sentido argumentaron que "es el camino para conquistar nuevos derechos", y que "el largo recorrido de resistencia estudiantil compartido junto al cuerpo docente prueba de qué lado de la historia debemos estar".
Por último cerraron el acto les estudiantes autoconvocados de la FADU con un emotivo discurso que recordó los 100 años de la Reforma Universitaria y sus principios revolucionarios sobre los cuales se edificó el sistema universitario, y, con la intención de honrar la tradición, advirtieron: "Que la universidad abra sus puertas al pueblo, o el pueblo las derrumbará".
Cabe destacar que en esta oportunidad acompañaron a los estudiantes y docentes de la UNL, alumnos de escuelas secundarias, becarios e investigadores de Conicet e institutos nacionales, organizaciones de trabajadores, barriales, culturales y sociales. Además se sumaron otros gremios docentes y sindicatos.