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Viernes 22 de Junio de 2018

¿Qué son las criptomonedas? El auge del Bitcoin

Por Martín Schneider*


Las criptomonedas (o monedas virtuales) constituyen un medio de intercambio electrónico consensuado que permite adquirir productos y servicios como cualquier otra moneda física.

La capitalización del mercado de criptomonedas –también denominadas altcoins– alcanza en la actualidad unos 290.000 millones de dólares, equivalente por ejemplo al valor de marca de Amazon y Apple de manera conjunta. Esta cifra resulta significativa si se tiene en cuenta que a comienzos de 2017 esta capitalización apenas alcanzaba los 20.000 millones de dólares.
Entre ellas, cada una con sus propias características, el Bitcoin resulta la más popular entre sus usuarios, por lo que se mantiene como la principal criptomoneda del ecosistema y cierra el mes de junio con 40% de participación del mercado, si bien en diciembre del año pasado Bitcoin ostentaba el 65% del total, lo que da cuenta del crecimiento significativo que el mercado de las altcoins ha experimentado en este último período.
En particular, el Bitcoin a comienzos del 2017 mostraba una cotización de poco más de 1.000 dólares llegando al mes de diciembre del mismo año a cotizar con un valor aproximado de 20.000 dóklares, mostrando una variación en su precio de 1.900%, lo cual representa una rentabilidad más que extraordinaria para sus tenedores si se tiene en cuenta el período analizado, lo que provoca que gran parte de sus usuarios lo atesoren como un activo digital.
Frente a ello y dado su carácter especulativo, puede encontrarse una alta volatilidad en su precio debido a fluctuaciones por oferta y demanda. A pesar de no poder impedirse la especulación, sus defensores sostienen que su volatilidad, y en particular la inflación, será controlada debido a que su emisión está limitada exclusivamente a 21 millones de monedas, las cuales pueden subdividirse en cantidades más pequeñas, hasta llegar a los ocho decimales, cien millonésimas de bitcoin, es decir 0,00000001. Esta unidad es conocida como "satoshi", en honor a su creador Satoshi Nakamoto.
Aún de cara a esta situación, muchos analistas financieros no dudan en exponer que se trata de una "burbuja", no obstante debe destacarse que el incremento en el precio de la criptomoneda se produce por un aumento del interés social y su creciente adopción como medio de pago e intercambio.
Existe un número aún incipiente de negocios e individuos usando Bitcoin, incluso su expansión puede verse impulsada por países y gobiernos que consideran su adopción como moneda de curso legal (Ej.: Japón, Alemania, Austria). En Argentina, el Banco Central se limitó a pronunciar a través de un comunicado emitido en 2014 que "no es una moneda de curso legal". La UIF acompañó con una normativa (la 300) sobre sujetos obligados a informar sobre el origen del dinero. Tanto la Afip como el Banco Central y la UIF, expresan un "vacío" en materia de su regulación. En términos impositivos, los contadores lo computan como "bien intangible" y aclaran que no está prohibido.
Asimismo, las criptomonedas podían parecer hace unos años una moda pasajera que no llegaría demasiado lejos. Pero hoy, producto de su simplicidad, pagar con bitcoins es posible en muchos establecimientos y sitios web fundamentalmente; también en muchos países existen cajeros automáticos en los cuales es posible intercambiar divisas virtuales por dinero físico local e incluso un usuario puede disponer de una tarjeta de débito de criptomonedas que funciona como monedero de sus bitcoins, la recarga y puede utilizar como una tarjeta habitual.
Los pagos con Bitcoin son mas fáciles de efectuar que las compras con tarjetas de crédito o débito y pueden ser recibidos sin necesidad de tener una cuenta bancaria.
Tampoco existen intermediarios al realizar un cobro o pago, por lo que se reduce notablemente los costos de su uso. Un usuario puede disponer de varias cuentas y acceder a su funcionamiento ininterrumpido las 24 horas los 365 días del año.
Entre otras de sus principales ventajas, suele mencionarse que esta criptomoneda no puede ser intervenida ni las cuentas pueden ser congeladas.
Por otra parte, no existe una autoridad o ente de control que sea responsable de su emisión y registro de sus movimientos, por ello constituye una moneda descentralizada donde el control de su creación y las transacciones lo realizan la totalidad de los usuarios de Bitcoin. En otros términos, no pertenece a ningún Estado o gobierno y puede utilizarse en todo el mundo, independientemente de las barreras geográficas y políticas.
El desafío para consolidar su adopción, y consecuentemente su valor, radica en la elección que realicen sus adeptos en el futuro cercano, si se convierte en un medio de pago alternativo y cotidiano o en un refugio para algunos inversores, todavía pequeños, inexorablemente experimentales, pero indudablemente reales.

*Contador Público Nacional M.P. 4138 CPCEER.
Técnico Superior en Marketing M.P. 1151 ISCC Nº 4010.