Miércoles 25 de Abril de 2012
El cartel era simple pero con un mensaje directo: “Justicia para la víctima, Seguridad para los ciudadanos y Condena al violador”. La consigna apareció este jueves al mediodía en la plaza 25 de Mayo, cuando familiares y allegados de la joven asaltada y abusada hace exactamente 15 días en la Peatonal, realizaron un aplauso frente a Casa de Gobierno.
Como en las otras cinco marchas que realizaron, estuvieron bien acompañados: por trabajadores del área de comercio, por estudiantes, por chicas de la edad de la víctima. Todos, por algún motivo sintieron que ese ataque fue un desborde de cualquier límite. Esta nueva manifestación no fue espontánea. Sin embargo, sí fueron improvisadas las opiniones y las conversaciones que surgían a medida que avanzaba la columna de manifestantes por calle San Martín.
Esta vez, a la indignación del caso puntual que dio origen a la seguidilla de marchas, se sumó la ira por los dos intentos de robos que se produjeron momentos antes de que se iniciara la manifestación (ver página 4).
“Toda la sociedad tiene que tomar conciencia de lo que nos está pasando y decir basta. Basta de política. Queremos resultados, necesitamos justicia verdadera para todos. Quiero que lo que le pasó a mi hija sea la última vez que una jovencita santafesina sufre un ataque así”, dijo Lorena, la mamá de la víctima al llegar a la puerta de la Casa Gris. Las palabras fueron a modo de agradecimiento a quienes acompañan a su familia desde el día en que se produjo el hecho. Pero también fueron un llamado de atención “para que todos los santafesinos estén atentos, esto nos está pasando a todos”, advirtió la mujer y obtuvo un cerrado aplauso como respuesta de quienes la escuchaban.
“Sufrimos todos los días”
“Acá está el pueblo, somos nosotros los que sufrimos la inseguridad todos los días ”, agregó con énfasis Verónica, quien llegó a la manifestación desde Altos del Valle y pidió hablar en representación de todas las mujeres que son madres. En el acto no hubo oradores, ni organizadores orgánicos, por lo que cada una de las personas fue descargando su sentir a medida que se sumaban a la marcha. “Justicia y seguridad” fue el pedido a los gritos que alimentó todo el tiempo la movilización.