Recomendaciones para manejar en invierno
Esta estación del año demanda otra forma de conducción para disminuir los riesgos del clima adverso y prevenir siniestros viales
Martes 23 de Junio de 2015
El invierno exige adaptar la conducción a un contexto de mayor riesgo por causa de las distintas contingencias climáticas que se aseveran en esta época del año. Conducir con una mayor precaución y preparación son puntos fundamentales para evitar siniestros viales en contextos de clima adverso.Manejar en invierno
Uno de los primeros factores que se destacan en este período del año es la disminución de las horas de luz, por lo cual se debe conducir con mayor prudencia para compensar la reducción de la visibilidad debido a la falta de luz natural y adaptar la conducción a esta circunstancia. Por otro lado, la lluvia, la niebla y el viento; mas las condiciones climáticas propias de nuestra provincia como la gran humedad existente, pueden afectar de manera negativa la visibilidad y estabilidad del vehículo.Existen diferentes fenómenos que pueden dificultar una conducción segura y favorecer la ocurrencia de siniestros viales. Podemos mencionar los siguientes:Ausencia de luz: en invierno, los días se tornan más “cortos” y el período de luz disminuye notablemente. Esta falta de claridad puede provocar fatiga y sueño, se debe detener la marcha y esperar a que esto pase. Niebla: Cuando se ingresa a un banco de niebla, la visibilidad disminuye drásticamente y la percepción visual tarda un tiempo extra en percibir peligros. Por ello, se recomienda: encender siempre las luces bajas y las luces antiniebla; no usar luces altas; reducir la velocidad en forma paulatina; aumentar la distancia con el vehículo de adelante; no encender las balizas, y detenerse sólo si se dispone de una zona segura; si se visualizan dos “V” invertidas, se recomienda no superar los 60 km. y si se percibe una sola “V”, no se deben sobrepasar los 40 km.Lluvia: circular con extrema precaución y con las luces bajas encendidas; evitar realizar maniobras de adelantamiento si no es imprescindible; aumentar la distancia de seguridad entre un vehículo y otro; no atravesar los charcos de agua a alta velocidad ya que la presencia de agua disminuye la adherencia de los neumáticos al asfalto.En caso de fuertes vientos se recomienda conducir más despacio, a una velocidad que permita dominar el vehículo y utilizar una marcha más corta para tener mayor respuesta del motor.Conducción con heladas Con el descenso de la temperatura, la humedad puede congelarse apareciendo placas de hielo sobre la calzada, un peligro indetectable que puede acechar en cualquier tramo de la vía.Tener en cuenta que los puentes, las rampas de acceso y los pasos elevados tienden a congelarse primero.En condiciones de adherencia mínima, se recomienda:-Reducir la velocidad y extremar la suavidad para manejar el volante o pisar los pedales de freno o acelerador.-Cuando la temperatura exterior baje a tres grados centígrados mantenerse alerta porque aunque esté por encima de 0º, podría haber placas de hielo.-En caso de pisar una placa de hielo, soltar suavemente el acelerador y girar despacio el volante. Si se debe frenar hacerlo también con suavidad (salvo que se tenga ABS) para no bloquear las ruedas.-No hacer cambios bruscos de velocidad o dirección y tener especial cuidado en zonas sombrías o puentes. Fuente: APSV