El decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNL, Matías Candioti Busaniche, expresó su preocupación por la decisión del Ministerio de Salud. Los jóvenes médicos santafesinos habían obtenido puntajes sobresalientes, pero fueron incluidos en una lista bajo sospecha de fraude
Lunes 28 de Julio de 2025
La reciente decisión del Ministerio de Salud de la Nación de revisar los resultados del examen único de residencias médicas encendió una fuerte polémica en el ámbito académico y profesional. La medida afecta a 268 postulantes de todo el país, entre ellos nueve egresados de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), quienes obtuvieron puntajes por encima de los 86 puntos, pero fueron incluidos en un listado de revisión por presuntas irregularidades.
“Nos duele mucho ver cómo, en lugar de reconocer el esfuerzo y la trayectoria de estos profesionales, se los expone a una situación de incertidumbre, sospecha y desgaste que se podría haber evitado”, expresó en el programa De 10 por LT10 el decano Matías Candioti Busaniche.
Los estudiantes involucrados ya habían sido seleccionados para ingresar a las residencias médicas que eligieron, incluso rechazaron otras ofertas de formación profesional en función de esos resultados. Sin embargo, deberán ahora someterse a un nuevo examen oral —o en su defecto escrito— el próximo 7 de agosto, tras la conformación de una comisión técnica nacional.
Críticas
“Es una falta de respeto. No se dimensiona lo que significa un examen de residencia en la historia de vida de un profesional de la salud. No es un simple examen más, es el paso decisivo hacia su especialización”, remarcó Candioti, quien también cuestionó que la medida implique un nuevo gasto para las facultades públicas, ya que deben volver a habilitar aulas y movilizar docentes sin apoyo del Ministerio.
Desde la UNL ya se emitió una manifestación pública y el propio decano envió una carta formal a la Dirección Nacional de Talento Humano. “Nos preocupa que, además de un error propio del sistema, se termine castigando a quienes rindieron bien y con mérito”, lamentó.
La medida no afecta a quienes rindieron para el sistema de residencias de la provincia de Santa Fe, que tiene su propio mecanismo de ingreso. Pero sí impacta a quienes concursaron para instituciones nacionales, muchas de ellas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires.
“De nuestros nueve graduados observados, todos tienen promedios académicos sobresalientes, incluso uno por encima de 9.20, lo que evidencia la solidez de su formación. No hay fraude, hay mérito”, sentenció Candioti.
Los estudiantes afectados —que se prepararon durante meses para rendir el examen— viven ahora un nuevo episodio de estrés, inestabilidad y reprogramación personal y económica, en un contexto nacional de ajuste presupuestario y recortes en el sistema universitario.
“Estos chicos ya estaban organizando su vida en función de su formación profesional, habían tomado decisiones concretas. Lo que está ocurriendo es insólito y profundamente injusto”, concluyó el decano.