Harina, aceite, yerba, azúcar, arroz y fideos son los productos más solicitados en el canje. Mediante un sistema de equivalencias las familias intercambian, de acuerdo al valor de lo que ofrecen, ropa y calzados -principalmente- por comida.

El espacio más concurrido es el que cobra vida cada lunes y jueves, desde las 15, en las inmediaciones de la ex-Estación Mitre. Organizados por seis jóvenes mujeres a través de un grupo de Facebook (TODAS JUNTAS‼ canjeamos por Mercaderia! (ESTACION MITRE )), muchos pactan el canje de antemano y se acercan al lugar para concretarlo.

"Ya sumamos más de ocho mil miembros", contó a UNO en la Radio Antonela Ramírez, una de las organizadoras. De ese total surgen entre 1.000 y 1.500 transacciones por día de feria.

Según Antonela, llegan personas de Sauce Viejo, Santo Tomé y San José del Rincón también con la intención de trocar aquellos bienes de los que pueden desprenderse a cambio de comida.

"Las equivalencias son hasta seis productos por lo nuevo y hasta cinco por usado en excelente estado. De ahí para abajo dependiendo el estado de la prenda. Siempre respetando equivalencias, por ejemplo si piden cinco productos por algo sería un aceite de 900 cc que vale dos, una yerba de medio que vale dos y un fideo que vale uno. O pueden ser cinco productos que valgan uno, o uno que vale tres y otro que valga dos", explica la joven.

Las reglas son claras y figuran en el mismo grupo donde se acuerdan los cambios. Los canjes son lunes y jueves a las 15 en la Estación Mitre, hay sorteos de bolsones de mercadería los lunes y los demás son los jueves. Solo se rechaza el canje si la prenda está sucia, rota o no es el talle de la publicación. Está prohibido hacer canjes por privado y dejar números de teléfono o direcciones.

Tampoco se pueden editar las publicaciones, es obligatorio llevar la mercadería al día de feria, así como también describir el talle de las prendas de vestir. No se canjean animales ni armas. Y, por último, las organizadoras piden "respeto por sobre todas las cosas" entre los miembros del grupo.

En crecimiento

En UNO en la Radio, Antonela relató que "la mayoría de lo que se pide es de canasta básica, como alimentos y productos de limpieza; y lo que se ofrece es ropa, calzado, algunas cosas de la casa; hay una lista con las equivalencias para que queden claros los valores".

"Somos seis administradoras que nos dividimos por sector de acuerdo con la primera letra del usuario de Facebook que participa del canje. Nosotras estamos hace tres meses, antes éramos parte de otro grupo y creamos uno nuevo, entre seis mamás que no pertenecemos a ningún partido político ni agrupación. Nunca pensamos que iba a tener tanta magnitud, pero cada día hay más gente porque hoy es hasta un lujo comprar un kilo de yerba, por ejemplo, y el dinero no les alcanza", expresó la joven santafesina.

Y contó también que en un principio el grupo estaba pensado solo para convocar a familias de la zona sur de la capital provincial, pero luego se sumaron miembros de distintos sectores y localidades.

"Muchas se vienen con todos sus nenes, caminando. Crece el grupo porque crece la necesidad de la gente. La situación obliga a buscar este tipo de iniciativas", reflexionó Antonela antes de describir su situación particular: "Yo estoy sin trabajo y mi marido trabaja pero la plata no nos alcanza, por eso recurrimos al canje".

Por su experiencia personal, este sistema no le resulta nuevo: "Yo tengo 25 años y mi mamá me crió en los principios de los clubes de trueque. Yo sé cómo es esto, conozco las caras de la gente cuando sufre una necesidad. Antes se manejaban con unos papelitos llamado créditos. A todas mis compañeras les tocó vivir eso mismo".

Hoy no solo se intercambian productos, hay personas -sobre todo mujeres- que ofertan trabajo para acceder a la mercadería. Antonela ejemplifica: "Acá hay mamás que hacen souvenirs o se ofrecen para cambiar cierres o lavar ropa, por mercadería".

Lo que ocurre en la ex-Estación Mitre tiene réplicas en otros barrios de Santa Fe. Así lo indica la entrevistada, con conocimiento de las demás "ferias": "Hay más grupos en el norte de la ciudad, en Santa Rosa de Lima, por el Hospital de Niños. Son cinco o seis grupos más como mínimo, con hasta cuatro mil miembros algunos de ellos".