El Gobierno Nacional puso en marcha la reforma previsional. La nueva ley implica, a partir del 1 de marzo, una nueva fórmula de cálculo de haberes, que le permitirá ahorrarse unos $75.000 millones para cumplir las metas fiscales de este año.

Con la publicación en el Boletín Oficial de un decreto surgen las primeras novedades. Uno de los cambios significativos es que los empleadores ya no podrán obligar a jubilarse a los trabajadores que hayan cumplido 65 años de edad, ya que estos tienen ahora la opción de seguir trabajando hasta los 70 años.

Por otro lado, la nueva reglamentación faculta a la Ansés a "fijar los importes mínimos y máximos de la remuneración imponible, como así también el monto mínimo y máximo de los haberes mensuales de las prestaciones pertenecientes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en concordancia con el índice de movilidad que se fije trimestralmente a partir del 1 de marzo de 2018".

La nueva fórmula de actualización de haberes comenzará a aplicarse a partir del 1 de marzo. A iniciativa del senador peronista Miguel Pichetto, el cálculo para la actualización de las jubilaciones tomará el 70% del índice de inflación y el 30% del indicador de evolución salarial que elabora el Ministerio de Trabajo (Ripte).

De aplicar este criterio, el aumento a cobrar será de 5,7%. La resistencia a esta reforma radica en que la fórmula anterior (que combinaba la evolución de la recaudación previsional con el índice salarial del Indec) implicaba un 12% de aumento en las jubilaciones.

Cabe aclarar que la posibilidad de continuar trabajando hasta los 70 años rige tanto para hombres como para las mujeres. Desde ahora solo pueden ser intimados a jubilarse si cumplen esa edad. Hasta ahora ambos sexos estaban obligados retirarse a los 65 si contaban con los 30 años de aportes.