Robaron y vandalizaron una escuela del norte de Santa Fe y 1.000 alumnos se quedaron sin clases
Delincuentes se llevaron canillas, ventiladores y dejaron al establecimiento sin el servicio de agua y sin clases. Es el cuarto robo de este tipo que sufren

Lunes 04 de Marzo de 2024

La escuela 27 José María Gálvez, ubicada en Blas Parera al 10400, fue víctima de robo y vandalismo durante la madrugada de este lunes. Frente a la imposibilidad de contar con el servicio de agua por los destrozos, el establecimiento tuvo que suspender las clases para sus más de 1.000 alumnos.

Embed

Maestras de la escuela confirmaron a la prensa que se trata del cuarto robo de este estilo que sufren. Anteriormente, habían dañado las rejas, lo que les permitió regresar este fin de semana. El último hecho delictivo había ocurrido hace siete días, cuando se llevaron sillas, mesas y luces, dejando fuera de servicio un aula. “Comenzamos las clases sin un salón, el salón 8. Le faltaba absolutamente todo”, se lamentaron las educadoras.

En esta ocasión, el foco de los malvivientes fueron los elementos de baño. Arrancaron canillas, lavatorios y causaron destrozos en los baños. Además, lograron ingresar a tres aulas para vandalizarlas y se llevaron ventiladores de techo que estaban guardados en la vicedirección.

Los reiterados hechos delictivos ocurrieron a pesar de que a metros del establecimiento se encuentra una comisaría. En ese sentido, desde la escuela reclamaron por mejor equipamiento para las fuerzas policiales: “Tuvieron que salir en sus propios vehículos a perseguir a los delincuentes porque no se contaba con ningún móvil acá en la comisaría", detallaron.

Abrazo solidario

Por los reiterados robos, desde la escuela organizaron un abrazo solidario para este lunes al mediodía e Invitaron a todos los integrantes de la comunidad educativa.

En ese sentido, las maestras resaltaron la importancia del apoyo de las familias, que ya venían trabajando para dejar el edificio en condiciones para los niños. “Seguramente van a venir muchas familias porque tenemos padres que son albañiles, que se ofrecieron de todo corazón a venir, a traer sus materiales porque lamentablemente la escuela tampoco cuenta con todo el material para hacerlo. Van a venir ellos con sus herramientas, con sus materiales, con todo, a tratar de asegurar un poco esas rejas que nos rodean”.

Y cerraron: “Dentro de todo lo malo rescatamos eso, las familias nos están ayudando”.

LEER MÁS: Dos escuelas de la ciudad, víctimas de la inseguridad, con problemas para arrancar las clases