Sábado 23 de Mayo de 2015
“El ruido es el principal problema de todas las ciudades, se agrava cuando las leyes que lo regulan son permeables y no existe una conciencia colectiva sobre la problemática que afecta en silencio a la salud”. Así definió Pablo Ramírez lo que él considera como contaminación sonora. Este santafesino cansado de soportar distintas situaciones, golpear puertas sin tener respuestas y observar que las normativas vigentes son obsoletas, decidió poner en marcha una campaña a través de las redes sociales con el fin de intercambiar experiencias y recabar información para luego armar un proyecto de ordenanza referido al tema para actualizar la que rige en la ciudad. Ya tiene decena de seguidores y mensajes. Santa Fe necesita descansar, así se lo puedo encontrar en Facebook y también en Twitter. “Está en proceso de difusión y armado del grupo que lleva una semana contactando, buscando apoyo y armando un anteproyecto de ordenanza que podría estar listo antes de fin de año. Se está juntando material y buscando expertos en la materia. Nuestra legislación tiene muchos puntos inconclusos y conflictivos en comparación con otras ordenanzas”, manifestó.
Y siguiendo esta línea dijo que decidió crearlo porque “no hay otra salida” y dijo: “Probé todo: nota al intendente José Corral, fui a que me asesoren en el centro de asistencia judicial, no funciona el 911 y me encuentro durmiendo en el piso de mi cocina porque es el lugar que menos ruido tiene. Hablo con muchas personas y todos reconocen los trastornos, cuando les pregunto se dan cuenta de que sufren el mismo problema, pero no lo saben. Soy un ciudadano común que ve que la ordenanza puede burlarse e incluso ser una pesadilla y además es invasiva de la privacidad”, agregó.Entre flexibles y obsoletas En Santa Fe rige la Ordenanza 9.623 que fue sancionada en 1992. Luego en 2006 se incorporaron modificaciones a los artículos 7 y 8. Es por eso que este santafesino considera que se debe actualizar. “Todas las ordenanzas de la municipalidades del país son parecidas (salvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que es una ley) y originadas casi al unísono a principios de los 90 cuando comenzó a extenderse el uso doméstico de equipos de audio. A partir de entonces la tecnología avanzó sin parar hasta la actualidad donde se construyen artefactos de alto poder destructivo”, explicó Ramírez.El impulsor de Santa Fe Necesita Descansar aseguró que “la ordenanza actual plantea varios puntos de sanción, pero están desfasadas con la actualidad causando huecos por los cuales se puede burlar sin que nadie ni nada pueda detenerla”. En este sentido, contó: “Una de las fallas más graves es el mecanismo de actuación del personal municipal que solo mide desde el domicilio vecino, desconociendo que el espacio público también es propiedad de todos. Pero eso no queda ahí, también resulta invasivo que el denunciante deba permitir el acceso a su vivienda de cinco o seis personas para realizar una tarea comprobable desde el exterior y a lo que se suma que las denuncias no son anónimas, sino que el denunciado sabe quién hace lo denuncia”.Dejó un párrafo aparte para referirse al 911. “Solo dan recomendaciones a los denunciados y se van o a veces ni siquiera concurren al lugar. Pensé que era un hecho aislado pero charlado con varias personas llegué a la conclusión de que el 911 protege a los agresores aduciendo no tener elementos para realizar las mediciones. Tampoco tienen en cuenta lo que dice el Código Civil de la Nación en su artículo 2.618 y el Código de Faltas de Santa Fe en su artículo 67”, explicó.Concientización y tratamiento Al ser consultado sobre cuáles son los ruidos que más denuncian en las redes sociales, dijo: “Hay muchas consultas en privado por los perros. Es un problema que afecta a muchos, la mayoría por la inseguridad los tiene y estos torean toda la noche. Otra de las consultas frecuentes es el tema de los boliches. Lamentablemente pasa en toda la ciudad, pero se siente más en los barrios donde se respeta poco y nada los unos a los otros y hay mucho desconocimiento de que es un problema importante de salud que nadie aborda”.Su intención es regular todos los ruidos por eso plantea una exhaustiva clasificación. “Hay que tomar al ruido como un problema de contaminación. Mi expectativa es poder juntar la mayor cantidad de personas, experiencias y armar una ordenanza ejemplo para el país para poder divertirnos, tener mascotas o realizar actividades comerciales respetando a los demás”. No estableció un plazo pero sí anticipó que la intención es esperar a que esté conformado el nuevo Concejo Municipal para luego ingresar la propuesta.Crear conciencia y establecer una norma amplia y acorde es la meta. “En el municipio no hay solución, estuvo toda la voluntad pero no se puede arreglar, es una falla de la ordenanza que solo mide los ruidos de los vehículos. Envié una nota al intendente y la respuesta fue buena, pero no hay solución. Es una ordenanza de los 90 en el siglo XXI. Le pedí que se realice una campaña de concientización sobre el problema, porque la gente no ve al ruido como un mal pero al mismo tiempo lo sufre, por eso digo que el ruido es algo que se siente pero es silencioso”, concluyó Pablo Ramírez.Prohíben silenciadores en mal estado El Concejo Municipal de la ciudad de San José del Rincón, aprobó una Ordenanza del edil Raúl Rivas (PJ), en la cual no se permite la circulación de motos y automóviles con silenciadores (caños de escapes) en mal estado o silenciadores insuficientes para garantizar la normal emisión de sonidos y gases; que aseguren la sana convivencia ciudadana. En la iniciativa dejó previsto la retención y multa a los infractores, como así también para poder retirar el vehículo, el propietario tendrá que efectuar el reemplazo del silenciador, en el lugar de depósito del mismo, por medio de un mecánico idóneo (el cual deberá registrarse con anterioridad en el municipio). Por último, establece que todos los gastos y puniciones estarán a cargo del infractor. Por Luciana Dall’Agata / ldallagata@uno.com.ar