La vecina de Gobernador Crespo perdió a su hijo de 24 años y habló ante la Cámara de Diputados para pedir "medidas inmediatas".
Sábado 01 de Junio de 2024
Mabel Arteaga, vecina de Gobernador Crespo, sufrió la pérdida de su hijo Matías Alejandro Sabino, de 24 años, quien falleció el pasado 27 de febrero tras un grave accidente ocurrido el 7 de diciembre de 2023 en la Ruta 11.
Este miércoles, Mabel se presentó en la Legislatura durante la audiencia pública sobre el mal estado del corredor vial y leyó un emotivo texto en el recinto, con la esperanza de ser escuchada y exigir la urgente reparación de la ruta.
“Quiero ser parte de la última familia en perder la vida de un inocente”, declaró Mabel con firmeza. “Que alguien se haga responsable”, reclamó, recibiendo un cerrado aplauso en la Cámara de Diputados.
En su discurso, Mabel explicó: “Nos presentamos hoy como ciudadanos para exponer la situación que nos afecta diariamente a las comunidades aledañas a la ruta nacional 11. Estoy aquí personalmente porque el 7 de diciembre de 2023 mi hijo Matías Sabino fue una víctima más del estado deplorable de la ruta. Un joven de 24 años que viajaba todos los días en colectivo a trabajar desde Gobernador Crespo a San Justo. Ese día, debido a un paro de transporte, tuvo que usar su moto, lo que resultó en un trágico accidente que culminó con su fallecimiento el 27 de febrero de este año”.
“Soy consciente de que este no es un hecho aislado, sino parte de una serie de incidentes provocados por las deficientes condiciones de la infraestructura vial. Su fallecimiento no solo representa una pérdida irreparable para nuestra familia y amigos, sino que también evidencia el riesgo al que están expuestos todos los usuarios de la ruta diariamente”, añadió.
“El estado de la ruta nacional 11 es deplorable a lo largo de toda la provincia de Santa Fe y, en el departamento San Justo, es prácticamente intransitable. Es crucial que se tomen medidas inmediatas para solucionar estos problemas y prevenir futuras tragedias similares. La seguridad vial debe ser una prioridad y es esencial que la ruta se mantenga en condiciones óptimas para proteger la vida de todos los ciudadanos”, enfatizó Mabel. “No somos la primera familia en sufrir la pérdida de un ser querido por el estado de la ruta, pero queremos ser la última. Que no haya más casos, que no se sigan perdiendo vidas inocentes por el abandono de la ruta, consecuencia de un Estado ausente durante años”.
“Esto va más allá de cualquier partido político o ideología. Somos ciudadanos comunes, trabajadores, estudiantes, docentes, quienes corremos riesgos cada vez que transitamos por la ruta. Por eso estamos aquí hoy. Queremos que alguien se haga responsable, que dejen de tapar los baches de forma superficial y se realice una reparación integral de la ruta, incluyendo banquinas, iluminación y cortes de pasto”, concluyó Mabel.
“Le pedimos, como pueblo al que representan, que nos escuchen. Les estamos hablando. Necesitamos que se comprometan y que, de una vez por todas, la historia cambie, que ya no sea una preocupación salir a la ruta. Estamos convencidos de que con su compromiso y acción se pueden prevenir futuras tragedias y garantizar una ruta segura”, cerró entre lágrimas.
Ambulancia
En la audiencia pública de este miércoles en la Legislatura provincial, se escucharon duros testimonios, incluyendo los de Diego Piccinini y Cristian Bianchi, ambos conductores de ambulancia. Expusieron los peligros de transitar por el corredor nacional, enfrentando el dilema de acelerar para salvar la vida de un paciente o no llegar a tiempo.
“Hace 23 años que trabajo en el Samco de San Justo y el 23 de septiembre de este año van a ser 30 años que estoy en el cuartel de Bomberos Voluntarios. Conozco la ruta 11 desde ambos lados de los siniestros, tanto como chofer de ambulancia como bombero”, dijo Bianchi. “Es una preocupación constante. No queremos ser rescatistas que necesiten ser rescatados”.
“Muchas veces, para rescatar a una víctima, tenemos que acelerar un poco más y no sabemos si llegaremos nosotros mismos”, reveló. Además, contó que, debido al estado del corredor vial, “los pacientes inmovilizados en las camillas van a los saltos”.
“Frecuentemente, hay discusiones entre los profesionales y los choferes. Nos golpean el vidrio y dicen apurá que el paciente no llega, pero nosotros debemos asegurarnos de que lleguemos todos: el paciente, su familiar, los profesionales y nosotros como choferes, para poder salvar otra vida en el futuro”, concluyó.